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  • Diario Digital | viernes, 14 de junio de 2024
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Industrias Del Valle, el sabor natural que conquista hace casi 50 años

La marca cochabambina tiene dos líneas de productos que se enfocan en néctares de frutas y conservas. Trabajan de cerca con comunarios locales para obtener alimentos de alta calidad.

CORTESÍA
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Industrias Del Valle, el sabor natural que conquista hace casi 50 años

Sus envases de vidrio y su sabor natural han marcado la diferencia a lo largo de casi 50 años desde que nació Industrias Alimenticias Del Valle de Vásquez Hermanos S.R.L. (IADV), una empresa estrella en Cochabamba y Bolivia que supo mantenerse vigente como líder en su rubro.

La fábrica fue fundada por Jorge Vásquez Alarcón, del Grupo Industrial Vásquez y Hermanos, en 1974, en Cochabamba. El objetivo de la marca era procesar alimentos naturales bolivianos. La pasta de tomate fue su primer producto, y a esto se sumó los néctares frutales unos años después.

Jorge Vásquez fue uno de los pioneros en la venta de gaseosas de franquicias exitosas en el país; pero su principal meta era impulsar la producción local.

Actualmente, IADV ofrece dos líneas de productos al mercado. La primera, llamada Jugos Del Sol, está enfocada en néctar de frutas en diferentes presentaciones, como tetrapack, 1 litro, 620 mililitros y 300 mililitros, tanto en envases retornable y no retornable. Además, incluye una opción light.

La otra línea es Conservas Del Valle, que incluye una amplia gama de productos, como mermeladas, dulce de membrillo, salsa de tomate, kétchup normal y kétchup picante.

A poco de cumplir 50 años, la marca se destaca por su alta calidad y buen sabor. Entre los productos más cotizados están los jugos tradicionalmente vendidos en envases de vidrio.

“El producto habla por la calidad”, menciona la subgerente de Recursos Humanos de la empresa, Eliana Lavayén.

Explica que ha sido un reto mantenerse vigentes durante estos años debido al crecimiento del mercado y la competencia internacional, que muchas veces ofrece productos que no son naturales a menores precios.

“A pesar de todo esto, hemos mantenido a lo largo de estos casi 50 años la misma calidad, manteniendo los productos naturales”, sostiene Lavayén.

Industrias Del Valle se ha convertido en una tradición cochabambina. Es común ver el producto disponible en diferentes lugares, desde los restaurantes más tradicionales hasta los supermercados. Esto ha servido para lograr la fidelización de los consumidores.

Foto de la inauguración de Industrias Del Valle, en 1974. /  CORTESÍA
Foto de la inauguración de Industrias Del Valle, en 1974. / CORTESÍA

IMPULSO A LA PRODUCCIÓN LOCAL

Desde que empezó a funcionar hasta ahora, la empresa trabaja con productores netamente bolivianos, tanto de Cochabamba, como Santa Cruz, Chuquisaca y otras regiones.

Un punto importante de IADV es que ayudan a los comunarios locales a que puedan organizarse y capacitarse. Asimismo, también intervienen y supervisan desde la siembra hasta la cosecha de la mayoría de las frutas. 

Lavayén explica que el proceso de producción es bastante cuidadoso. Luego de conseguir la fruta, obtienen la pulpa o el jugo y elaboran el producto final con la menor cantidad de conservantes.

La presencia de la marca resaltó este año en la Feria Exposición Internacional de Cochabamba (FEXCO) con el néctar sabor tutifruti, que estuvo como edición limitada y se agotó rápidamente.

Industrias Del Valle se destaca por el uso del vidrio, un elemento que marca la diferencia en el mercado, ya que este material permite una mejor conservación de los productos.

La empresa está presente en casi toda Bolivia y, entre sus proyectos más importantes, está llegar al siglo y expandirse hacia el exterior como una marca nacional de éxito. 

La fabricación de productos de Industrias Del Valle. /  CORTESÍA
La fabricación de productos de Industrias Del Valle. / CORTESÍA