Opinión Bolivia Revista Así

  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
  • Actualizado 17:26

De gomitas a gaseosas: estos son los enemigos de tu sonrisa

Los expertos afirman que, a la hora de evaluar la probabilidad de que una determinada comida, tentempié o bebida perjudique la salud dental, hay que tener en cuenta dos aspectos principales.

De gomitas a gaseosas- estos son los enemigos de tu sonrisa. NYTIMES.
De gomitas a gaseosas- estos son los enemigos de tu sonrisa. NYTIMES.
De gomitas a gaseosas: estos son los enemigos de tu sonrisa

Si has oído que los dulces pudren los dientes o que tu hábito de tomar un refresco (o dos o tres) al día erosionará tu esmalte dental, quizá te preguntes qué otras golosinas, bebidas, comidas y tentempiés pueden estar dañando tus dientes. Aunque técnicamente es cierto que todos los alimentos y bebidas pueden provocar caries (o daños en la superficie, o esmalte, de los dientes), no todos los alimentos o bebidas causan el mismo daño y algunas personas son más susceptibles al deterioro dental que otras.

A continuación, lo que debes tener en cuenta a la hora de cuidar tu salud bucodental.

¿Por qué algunos alimentos son peores que otros? Según Apoena de Aguiar Ribeiro, odontopediatra y microbióloga de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, quien estudia el microbioma bucal y cómo influye en la caries dental, a la hora de evaluar lo perjudicial que es una comida para la salud dental hay que tener en cuenta dos aspectos principales: su composición y su calidad.

En nuestra boca viven más de 700 tipos de bacterias, algunas benéficas y otras perjudiciales. Las bacterias dañinas descomponen los azúcares de los alimentos y bebidas y los convierten en ácidos que, con el tiempo, pueden extraer minerales esenciales de los dientes y provocar caries.

Si no cuidas la limpieza, las bacterias también pueden formar una película blanda, o placa, en la superficie de los dientes, que puede exacerbar esa acidez y crear un entorno ideal para que proliferen aún más bacterias. Si la placa dental crece y se endurece lo suficiente, puede convertirse en sarro, que también puede irritar las encías y provocar gingivitis.

¿Qué alimentos son malos? Según De Aguiar Ribeiro, los alimentos azucarados (y en particular los que contienen sacarosa o azúcar de mesa) son especialmente perjudiciales para los dientes porque en ellos proliferan las bacterias dañinas. La sacarosa suele estar presente en muchos alimentos procesados y bebidas azucaradas como dulces, pasteles, jugos concentrados de fruta y refrescos.

Además, cualquier alimento pegajoso, chicloso o masticable (como gomitas, frutos secos, jarabes y caramelos) se queda atorado en los recovecos de los dientes y en los espacios entre ellos. Cuando el exceso de azúcar se queda en los dientes, las bacterias dañinas lo almacenan en sus células, “como si tuvieran una despensa en su interior”, explicó De Aguiar Ribeiro, y siguen produciendo ácido durante horas después. 

Ciertas bebidas (como los refrescos azucarados, los jugos, las bebidas energéticas y los batidos) también son muy perjudiciales. Enjuagan los dientes con soluciones pegajosas y azucaradas y además son ácidas. 

Otras bebidas carbonatadas, como las que tienen sabores de frutas, también son ácidas. Lo mismo sucede con el café y las bebidas alcohólicas, que a menudo se consumen con jarabes azucarados y mezclas.

Algunas frutas frescas, verduras o alimentos abundantes en almidón (como los cítricos, las papas, el arroz o incluso los plátanos) suelen ser tachados de malos para los dientes porque pueden contener azúcares o ácidos que los desgastan, pero también contienen nutrientes que mejoran la salud general, lo que a su vez puede beneficiar a los dientes, según Dorota Kopycka-Kedzierawski, odontóloga del Centro Médico de la Universidad de Rochester.

Si tienes surcos0 profundos en los dientes o dientes que están muy en contacto entre sí, los alimentos masticables y chiclosos pueden ser más preocupantes para ti que para los demás. En ese caso, deberías prestar más atención no solo a tu dieta, sino también a tus hábitos de limpieza.

Mientras te cepilles los dientes dos veces al día (una por la mañana y otra antes de acostarte) y utilices hilo dental todos los   días, las ventajas nutricionales de estos alimentos compensarán los riesgos de sufrir daños dentales. En cuanto a la fruta, Kopycka-Kedzierawski afirmó que “es mejor comérsela que bebérsela”, ya que muchos batidos de fruta que se compran en la tienda o incluso se preparan en casa contienen azúcares de sacarosa añadidos.

¿Qué puedo hacer para evitar las caries? La buena noticia es que, además de cepillarte los dientes y usar hilo dental con regularidad, puedes recurrir a otras estrategias respaldadas por la ciencia para mantener tu salud dental.

Evita picar y beber entre comidas. La saliva, que ayuda a eliminar las partículas de comida persistentes, es uno de los elementos que brindan más protección a los dientes. Esta remineraliza y refuerza el esmalte dental y contiene bicarbonato, que ayuda a neutralizar la acidez de la boca.

No obstante, cada vez que comes o bebes, la saliva tarda entre 20 y 30 minutos en alcanzar sus niveles de protección, por lo que picar o beber con frecuencia puede provocar un desequilibrio.

Si es absolutamente necesario tomar esa bebida azucarada, intenta consumirla de una sola vez en lugar de tenerla ahí todo el día. Beber agua después de haberte acabado cualquier comida o bebida que hayas consumido también contribuye a eliminar cualquier rastro de azúcar, añadió.

Otros consejos son:

- Limita el consumo de alcohol. Los bebedores empedernidos también deben tener cuidado, porque el alcohol puede inhibir la salivación regular, lo cual dificulta que el organismo elimine los residuos adheridos a los dientes.

- Ten en cuenta efectos secundarios de la medicación. Diversas enfermedades, tratamientos y medicamentos, como la tuberculosis, la quimioterapia, la diálisis, los antihistamínicos y los medicamentos para la presión arterial, pueden inhibir la producción de saliva o alterar su calidad. 

- Recurre a sustitutos de azúcar. Cambiar las bebidas y botanas azucaradas por unas con sustitutos sin azúcar es una buena medida para cuidar tus dientes. 

- Bebe ciertos tipos de té. Hay pruebas de que el té negro y el té verde pueden prevenir la caries dental, ya que contienen flúor y tienen niveles de pH más altos. 

Hazte revisiones periódicas. La caries es la enfermedad no transmisible más común en todo el mundo. Según Kopycka-Kedzierawski, para la mayoría de la gente basta con hacerse revisiones dentales periódicas cada seis meses para detectar cualquier caries antes de que sea demasiado grave. Es importante acudir a un profesional porque, una vez que la caries se ha formado lo suficiente como para que te des cuenta, ya está muy avanzada.