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  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
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"Funes el memorioso y la vida muerta"

Gustavo Dessal, psicoanalista y escritor.
Gustavo Dessal, psicoanalista y escritor.
"Funes el memorioso y la vida muerta"
SEGUNDA PARTE

La posibilidad de alcanzar la representación absoluta de una vida, sin resto alguno, lo que equivale a su cadaverización. No importan las propiedades fenoménicas de la experiencia de estar vivo, lo cual requiere del olvido. Todo sujeto humano está vivo no solo porque sus constantes vitales lo certifiquen, sino porque tiene conciencia de su ser en el mundo, lo cual despierta en él una serie de preguntas que con mayores o menores matices lo han acompañado a lo largo de la historia desde su llegada al mundo.

Los inputs que recibe son imposibles de procesar en su totalidad, por lo cual su sistema de percepción posee una especie de obturador que impide la saturación de la memoria. No todo puede ser recordado, y el trabajo de selección mnémica depende de muchos factores. Entre ellos, y de suma importancia, tenemos las experiencias infantiles.

El olvido no es un fallo ni un accidente del recuerdo, sino todo lo contrario: es lo que le confiere vida. 

El cuento de Borges “El memorioso Funes” es un relato breve. El prodigio del autor consiste en ser capaz de situar lo metafísico en personajes y lugares insólitos. Del del mismo modo que descubre el Aleph en el sótano de una casa de la calle Garay, porteño barrio de Boedo, encuentra a “Funes el Memorioso” en un paisano de campo, trenzador de cuerdas que posee la visión absoluta, una forma de Tiresias criollo. Tal vez la diferencia consiste en que Tiresias posee el don de la adivinación, y por lo tanto es capaz de predecir el futuro, mientras que Funes puede ver la eternidad. La visión de Funes no puede medirse por las categorías cuantitativas aplicadas al tiempo. Necesita todo un día para narrar un día, un año entero para narrar un año, una vida entera para narrar su vida.

No puede olvidar nada. Está a merced del flujo de la corriente de la experiencia. El recuerdo es lo que funciona como punto de anclaje, sin lo cual somos arrastrados por la corriente de la vida, que en definitiva conduce a la muerte. "Más recuerdos tengo yo solo que los que habrán tenido todos los hombres desde que el mundo es mundo ". Funes recoge todo sin distinción alguna, como observa Martín Grassi en su “Estudio sobre Funes el Memorioso”. No deja nada en la sombra, la diferencia entre fondo y figura se desvanece.

Borges considera que Funes es la metáfora del insomnio. Sabemos que el insomnio es el preámbulo de la locura y de la muerte. 

Natán Hsu, CEO de la compañía que promociona el Plaud Note Pin, afirma que “tenemos una gran visión. ¿Que sucedería si alguien quisiese grabar todas las conversaciones de su vida diaria, supongamos que durante décadas? Algún día llegaremos a ser capaces de utilizar la inteligencia artificial para crear un gemelo digital. Se trata de una gran misión, y si pensamos lo que supondría conectar miles de memorias que sobreviven al tiempo”.  El delirio, incluso aunque llegue a ser posible, subyace en el fondo de creadores como Natan Hsu y muchos otros, que están movidos por la locura demiúrgica de ser dioses.

El hombre no ha cesado nunca de soñar ser un dios, y toda la mitología de todas las culturas castigan este desafío con la muerte.

Pero no importa. Es un hombre. Jamás aprenderá de la experiencia. Jamás dejará de intentarlo.