Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 17 de agosto de 2022
  • Actualizado 00:06

Fernanda Pavisic, la Miss Bolivia que habla de salud mental y amor propio

Con la joven de 23 años, el título máximo de belleza del país volvió a Cochabamba luego de más de una década, y con él, también la ilusión de lograr un lugar destacado en el Miss Universo. 

Fernanda Pavisic,la Miss Bolivia que habla de salud mental y amor propio. MIJHAIL ZELADA-MELANY SORIA
Fernanda Pavisic,la Miss Bolivia que habla de salud mental y amor propio. MIJHAIL ZELADA-MELANY SORIA
Fernanda Pavisic, la Miss Bolivia que habla de salud mental y amor propio

Cuando la noche del 16 de julio le preguntaron a Fernanda Pavisic qué era lo más importante que se debería enseñar a las niñas, ella dijo: “Las niñas, en la actualidad, se ven expuestas a mensajes negativos y a realidades falsas en las redes sociales. Es por eso que pueden verse afectadas. Lo más importante es enseñarles el valor de trabajar en su autoestima y su amor propio, para así formar mujeres empoderadas y seguras de sí mismas, y que sepan que lo más importante es lo que   ellas piensan de sí mismas y no lo que los demás dicen de ellas”. Expertos en belleza coinciden en que esa respuesta fue la que permitió que la cochabambina logre la banda de Miss Bolivia Universo. 

Con la joven de 23 años, el título máximo de belleza del país volvió a Cochabamba luego de más de una década, y con él, también la ilusión de lograr un lugar destacado en el Miss Universo. 

Desde hace algunos años se trabaja en la formación de misses integrales, que puedan llevar un mensaje social más allá de la belleza física. Y Fernanda lo tiene claro. Su primer proyecto está enfocado en un grupo de voluntarios que apoya a la Fundación Operación Sonrisa. A través de esta institución benéfica busca llegar a todos los rincones del país y que la mayor cantidad de niños que tiene labio y/o paladar hendido sea beneficiada. “Tengo muchos proyectos pensados, porque realmente quiero ser una Miss que trabaje y sea la voz de personas que necesiten ayuda”, afirma Pavisic a OPINIÓN. 

Su capacidad de desenvolverse en pasarela frente al público está ligada, sin duda, a la experiencia. Fernanda ya posee los títulos de Reina del Carnaval, Miss Feicobol y Miss Cochabamba. Además, es modelo desde hace varios años. “El modelaje es algo que me gusta desde muy pequeña, pero los concursos de belleza tienen algo más profundo. Ponen a prueba tu seguridad y autoestima y esto me ha ayudado a hacerme más fuerte y sentir que cada certamen es un desafío (…) Me han permitido desarrollar proyectos sociales, que es lo que más me llena el corazón”, describe. 

Proveniente de una familia ligada al deporte, Fernanda practica vóley desde los cuatro años, integró la selección cochabambina en varias oportunidades y actualmente también se dedica al atletismo. 

Durante los concursos en los que participó habló en varias oportunidades sobre la importancia de la salud mental. Como estudiante de Psicología, afirma que aprendió a entender la conducta humana y sentirse más segura de sí misma, luego de vencer varios temores. “Una meta que tengo en mi reinado es servir de ejemplo en este aspecto a otras niñas y jóvenes que pasan por este tipo de inseguridades”, dice. 

Entre sus planes a corto plazo está instalarse en Santa Cruz para prepararse rumbo al Miss Universo. “En un concurso como este creo que la belleza física es muy importante, sin embargo, tiene mucho peso la preparación y la proyección que pueda tener una candidata y yo tomo esto muy en serio. Mi prioridad es hacer sentir orgullosa a toda Bolivia con mi representación y me estoy preparando arduamente para esto en todos los sentidos”, sostiene. 

A futuro, la actual Miss Bolivia sueña con trabajar como psicóloga y retomar su carrera en televisión, luego de  tener un breve paso por las pantallas de Cochabamba. 

Mientras tanto, afirma sentirse feliz y con sueños aún por cumplir. “Quiero promover el amor propio y la aceptación personal. Mostrar que la belleza más importante es ser uno mismo y la opinión más importante es la que uno tiene de sí mismo”, finaliza.