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  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
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Descubren planeta habitable a 124 años luz de distancia

La atmósfera de este planeta es rica en hidrógeno, por lo que las condiciones pueden ser idóneas para el ser humano. Es un estudio británico.
Descubren planeta habitable a 124 años luz de distancia

Un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge (Inglaterra) ha determinado, tras analizar la masa, el radio y los datos atmosféricos del exoplaneta K2-18b, que es posible que este mundo aloje agua líquida en condiciones habitables bajo su atmósfera rica en hidrógeno.

Este planeta, con un peso medio entre la Tierra y Neptuno, se encuentra a solamente 124 años luz de distancia de la Tierra y podría estar lleno de vida. Este descubrimiento fue publicado en la revista The Astrophysical Journal Letters y amplía el rango de planetas que los astrónomos pueden incluir en su búsqueda de vida extraterrestre.

K2-18b está orbitando una estrella enana roja K2-18, justo en el medio de la zona habitable, no tan caliente como para que el agua líquida acabe siendo evaporada de la superficie, y tampoco tan fría como para que se congele totalmente.

Fue descubierto en 2017, pero te sonará de hace unos meses, pues el planeta fue noticia el año pasado cuando los astrónomos encontraron vapor de agua en su atmósfera. 

Aquello fue un hallazgo emocionante pues se trataba del primer planeta potencialmente habitable en el que se había encontrado condiciones idóneas para la vida humana. Sin embargo, su potencial habitabilidad no estaba tan clara en aquel momento. Además, tenemos el ejemplo más claro en Marte. 

No solo estar a la distancia correcta de la estrella es importante para proclamar la habitabilidad de un planeta.

Es relativamente similar a la Tierra: cuenta con un radio 2.6 veces más grande y una masa de 8.6 veces la de la Tierra. Eso sí, aún no sabemos cómo es su superficie. Los investigadores no pueden decir con certeza si tiene un exterior rocoso y una atmósfera delgada, como la Tierra, o una densa atmósfera de hidrógeno sobre un océano de agua-amoníaco de alta presión y un núcleo metálico, como Neptuno, condiciones que no son nada idóneas para la vida.

No es una prueba concluyente de que K2-18b sea habitable, pero sí demuestra que en exoplanetas como este es algo que podría suceder. Por ello, no hay que limitar la búsqueda de mundos habitables a planetas rocosos de zonas habitables. Toca ser más abiertos de miras.

"Las observaciones futuras, por ejemplo con el telescopio espacial James Webb, tendrán el potencial de refinar nuestros hallazgos", escribieron los autores de esta investigación inglesa.