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  • Diario Digital | martes, 19 de octubre de 2021
  • Actualizado 04:21

Conociendo a la depresión: ¿sentir tristeza es el único factor para definirla?

Pady Pamela Rosales Gutiérrez
Pady Pamela Rosales Gutiérrez
Conociendo a la depresión: ¿sentir tristeza es el único factor para definirla?

Muchos escucharon o leyeron alguna vez en su vida acerca de los síntomas que presenta una persona con depresión. Pero, muchas veces también estos conocimientos se quedan solo en letras o sonidos que circulan por ahí, incluso hasta olvidarlos. ¿Será fácil reconocer estos supuestos teóricos en familiares, amigos o personas cercanas a nosotros? En el presente artículo se muestra un poema, un ejemplo de una de las formas de expresión de la depresión, (en caso de que sea evidente). 

Autor: anónimo

“¿Es posible que se pueda sentir tanto sufrimiento y tanta soledad?, lo tengo todo, aparentemente siempre lo tuve, agarrado de una eterna insatisfacción, ese todo se convierte en nada; ese vacío profundo y eterno, que no se sabe llenar, sé que está presente en todos, pero en mí es diferente, una caída en picada. Estar con todos, con sus críticas, penetran siempre mi coraza, tienen razón, tantas caí-das, tan poco avance, elogios contables, muchos tragos amargos, formaron mis coágulos, pronto piedras que forman mi piel, la que solo yo puedo sentir, la que nadie ve. Cómo saber cuál de tus millones de fallas es tu mayor defecto, te comes tu sueño, te comes tu esperanza, te comes tu libertad, eres preso, y encima culpable. El cansancio llega poco a poco, como el sueño, como las nubes cubren el cielo, no caminas más, todo es una pantalla, como esa sonrisa atrevida que a veces te caracteriza, lo tengo todo y no tengo nada, todo perdió su valor. Y mis palabras no pueden salir, sufrir en soledad, no quiero más ruido, la insignificancia no merece el perdón. ¿Cuándo me convertí en mi carcelario?”.

Cabe recordar que entre los parámetros establecidos por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales acerca de este “trastorno del estado de ánimo”, se pueden mencionar a distintos calificadores y niveles de intensidad; sin embargo, los mismos se reducen a algunos principios o requisitos básicos, siendo estos: 

Abatimiento, un cambio evidente en el nivel usual de desempeño de la persona, enlentecimiento psicomotor (o agitación, contrariamente, como sudoración, incapacidad para mantenerse quieto, entre otros), anhedonia (incapacidad para experimentar placer, la pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades), fatiga,     culpa, dificultad de concentración, pérdida de apetito y peso, o reacciones atípicas como, aumento de peso, dormir en exceso, despertar muy temprano, insomnio, sensación de lentitud o estar paralizados, mostrarse a menudo en extremo sensibles al rechazo, ideas suicidas recurrentes. También se pueden observar otros síntomas como crisis de llanto, fobias, obsesiones, compulsiones, desesperanza, indefensión, ansiedad, ataques de pánico, adicciones, hasta ideas delirantes. Agregar que la duración e intensidad suelen ser prolongadas (por lo menos dos semanas). 

¿Usted, logra reconocer al menos cinco síntomas inmersos en el poema?  


Pady Pamela Rosales Gutiérrez

[email protected]

Cochabamba-Bolivia


NOTA: Para cualquier consulta o comentario,  contactarse con Claudia Méndez Del Carpio (psicóloga), responsable de la    columna, al [email protected]  o al  teléfono/WhatsApp +591  62620609. 

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