El Carnaval de São Paulo y su esencia negra
Rhawane Izidoro (26) es la Reina del Carnaval de São Paulo (2023), y en ella se representa la esencia del carnaval, la belleza de la mujer negra y, por ende, los orígenes de una fiesta que si bien ahora tiene su evento principal en un lugar privilegiado, sus orígenes se remontan a los barrios periféricos de esta inmensa ciudad.
Ahora como reina, Rhawane tiene la responsabilidad de estar presente junto a la corte del Carnaval en todos los ensayos técnicos y en los cuatro días de fiesta, demostrando su simpatía con su baile por la avenida del Sambódromo de Anhembi. “Me he dedicado mucho a cumplir con la expectativa de la gente, ser una reina del pueblo”, afirma Izidoro.
Ahora los desfiles son espectáculos llenos de glamour, de hermosas mujeres, de artistas famosos, de carros alegóricos impresionantes, en el cual las agrupaciones compiten para ganar el trofeo de campeona o subir de categoría. La Liga Independiente de las Escuelas de Samba de São Paulo es la institución civil que se encarga actualmente de la organización de los desfiles.
La estructura organizacional del Carnaval es piramidal, pues existen desfiles menores barriales y las mejores agrupaciones van subiendo de categorías hasta llegar a las tres principales que son las que administra la Liga: grupo acceso 2, acceso 1 y especial.
Las escuelas de estas tres categorías reciben un respaldo económico de la Prefectura y también trabajan con patrocinios privados. Los costos para participar de los desfiles son muy altos, porque implica la construcción de los carros alegóricos y muchos aspectos de logística, por lo cual, el Carnaval para muchas personas representa una forma de vida, un trabajo que dura todo el año siendo el desfile solo el resultado de todo ese esfuerzo.
Laurinete Nazareth da Silva (78) resume todo en una frase de lo que cambió en el Carnaval: “Antiguamente no tenía tanta regla como ahora, antes Carnaval se ganaba en la emoción”, explica la matriarca de la escuela de samba Morro de Casa Verde, quien es presidenta de esta escuela hace 30 años y participa en la samba desde que era una niña de 4. A pesar de los años, doña Guga, como se la conoce, sigue desfilando y mostrando que aún tiene samba en el pie.
También de la misma escuela y como representante de la belleza afro en el Carnaval está Paula Santos (26), quien este año asumió como reina del Morro de Casa Verde. Bailarina profesional, fue parte del ballet oficial del famoso programa “Domingao do Faustão” y ahora quiere demostrar su experiencia. “Papel importantísimo es la capacidad de descifrar a través de mis movimientos todo lo que la batería quiere exponer para cada oyente”.
Sin embargo, el camino para llegar al reinado se lo reconoce a uno de los personajes importantes del Carnaval paulista, la profesora e instructora de samba Mayara Santos, quien la motivó y la introdujo en la agrupación. Mayara, a pesar de su juventud, es reconocida como una de la mejores instructoras de la samba, y es procurada por modelos, actrices, y personajes famosas que necesitan capacitarse en la técnica, estilos y movimientos característicos de la samba.
Pero para que la belleza de las reinas sea resaltada de la mejor manera están los diseñadores y uno de los más requeridos por la musas, destaques y reinas del Carnaval de São Paulo como de Río de Janeiro es David Silva, quien explica que la preparación para esta fiesta es prácticamente todo el año porque tiene muchos pedidos y para cada fantasía se necesita unos 20 o 30 días, y que los valores de las fantasías oscilan entre los 6 mil y 60 mil reales (10 mil y 80 mil bolivianos)
Pero si bien ahora los desfiles tienen cada vez más la presencia de personas de clase media alta y blanca, los orígenes de las escuelas de samba surgen en los barrios periféricos de la ciudad donde la población es mayoritariamente negra.
Por eso las escuelas que antes se llamaban cordões llevan en sus nombres los barrios a los que pertenecen, como Nene de Vila Matilde, Acadêmicos de Tatuape, Unidos de Vila Maria, etc., barrios que comenzaron siendo periferias de la ciudad pero que ahora ya son zonas suburbanas de São Paulo.
Una de las escuelas con más tradición y popularidad es la Vai Vai, que este año cumple 93 años de existencia. En su haber tiene acumulados 9 títulos como Cordão, 15 títulos en el grupo especial, y 10 vicecampeonatos. Fundada en el barrio de Bixiga en el distrito de Bela Vista, por iniciativa de un grupo de sambistas que animaban y acompañaban a un equipo de fútbol en aquella época de los de 1920, el Cai Cai.
Esta escuela denominada del pueblo, aún mantiene la predominancia de las personas negras, y es una de las que cuenta con mayor número de integrantes y de hinchada en los ensayos y en el desfile de Carnaval.
Sin embargo, la escuela que lleva más hichada al Sambódromo es la agrupación Gaviões da Fiel (halcones fieles), fundada en 1975 y que se caracteriza por su nexo con el equipo de fútbol profesional Corinthinas, debido a esto, la escuela reúne dos pasiones en el corazón de sus integrantes: el Carnaval y el fútbol, específicamente por el Corinthinas.
Y como todas las expresiones culturales, los desfiles de Carnaval representan a la sociedad paulistana brasileña que se constituye de un proceso histórico que tiene a la colonización, esclavitud de africanos/as y migración de europeos/as como esencia de su formación económico social. Y en este sentido de representación la música es fundamental porque todo será creado en relación a ella, tanto las vestimentas de los participantes como la decoración de los carros alegóricos, así también las coreografías del grupo de bailarines que van al inicio de cada escuela y que forman el ala denominada comisión de frente.
Para este año, y como ejemplo de aquello, está la música de la escuela barroca Zona Sul, que trae el tema de “Guaicurus”, resaltando a los pueblos originarios que habitaban las regiones del centro– oeste antes de la llegada de los portugueses, o la música de la escuela Rosas de Oro, que exalta la lucha del pueblo negro.
Por eso los desfiles de Carnaval tienen una significación más allá de lo estético, de la belleza, de la alegría o del glamour, es un momento de catarsis de tensiones, de rupturas, de continuidades y de resistencia, porque, a pesar de los procesos hegemónicos de una clase media blanca que fue burocratizando la fiesta, el origen y la esencia, mantienen sus raíces negras a partir de sus protagonistas.l