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  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
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Cáncer de colon en jóvenes desata alarma

El consumo excesivo de carnes procesadas y alcohol es señalado como la principal causa de muerte por cáncer en hombres jóvenes en Estados Unidos; los más aquejados por problemas gastrointestinales. 

Cáncer de colon en jóvenes desata alarma./ AGENCIAS
Cáncer de colon en jóvenes desata alarma./ AGENCIAS
Cáncer de colon en jóvenes desata alarma

Poco tiempo pudo alegrarse la comunidad médica ante la noticia de que las tasas de cáncer en adultos mayores han ido disminuyendo, y es que recientemente se detectó que los diagnósticos en menores de 50 años ha aumentado significativamente, particularmente aquellos relacionados con el sistema gastrointestinal.

Según The Wall Street Journal, en Estados Unidos el cáncer de colon es ahora la principal causa de muerte por cáncer en hombres jóvenes y la segunda en mujeres, solo superada por el cáncer de mama.

El fenómeno está relacionado con múltiples factores de riesgo que los investigadores intentan desentrañar.

Las dietas altas en carnes procesadas, alcohol, azúcares añadidos y grasas se presentan como sospechosas principales.

La obesidad y el sedentarismo también se correlacionan con el riesgo de cáncer, según estudios preliminares liderados por equipos en instituciones como el Dana-Farber Cáncer Institute y el Mass General Cancer Center; aunque aún no pudieron establecerse relaciones causales directas.

La obesidad y el alcohol son focos prioritarios para los investigadores. Por ejemplo, un grupo dirigido por los doctores Andrew Chan y Yin Cao está explorando cómo los cambios en la dieta y la composición del microbioma intestinal podrían modificar el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.

En paralelo, se están diseñando ensayos clínicos para evaluar el impacto de medicamentos para perder peso, como Ozempic, en la prevención de esta enfermedad.

El intestino, con su compleja comunidad de bacterias y otros microorganismos, emerge como un posible epicentro en el desarrollo del cáncer gastrointestinal.

Según el doctor Jordan Kharofa, del University of Cincinnati Cancer Center, ciertas dietas —ricas en carnes procesadas y alcohol, pero bajas en frutas y vegetales— promueven la formación de sulfuro de hidrógeno por parte de las bacterias intestinales, lo que podría inflamar el colon y aumentar el riesgo de cáncer.

Sin embargo, el microbioma también puede ser alterado por factores externos, como el uso prolongado de antibióticos, que afectan su equilibrio.

Aunque un equipo en California analizó registros médicos y no encontró una correlación sólida con el uso de antibióticos de amplio espectro, los investigadores aún consideran que podrían tener un papel a largo plazo.

Más allá de la dieta, los investigadores están explorando factores ambientales, como la exposición a luz artificial y los cambios en el ritmo circadiano.

En experimentos con ratones, la bióloga Selma Masri, de la University of California, Irvine, descubrió que la alteración del reloj biológico afecta tanto la diversidad de la microbiota intestinal como los niveles de moco que protegen el revestimiento del intestino.

Estos cambios están asociados con un mayor riesgo de cáncer colorrectal. Masri también señala el impacto de la creciente contaminación lumínica, proveniente de dispositivos como teléfonos móviles y laptops, en la promoción de la proliferación de células cancerígenas.

Si bien los investigadores lograron identificar patrones y riesgos asociados, algunos casos permanecen inexplicables.

“Vemos pacientes que llevan estilos de vida saludables y, aun así, llegan a la clínica con cáncer de colon avanzado a los 33 años”, señala el doctor Marwan Fakih, del City of Hope en California. 

Además, la Oficina del Cirujano General de Estados Unidos recomendó recientemente que las bebidas alcohólicas incluyan etiquetas que adviertan sobre su conexión con el cáncer, lo que destaca la urgencia de campañas de concienciación dirigidas a disminuir su consumo.

El aumento del cáncer en jóvenes es un enigma que requiere respuestas urgentes. Mientras los investigadores profundizan en el papel del intestino, la dieta y el entorno, los esfuerzos para entender y prevenir esta tendencia son esenciales para proteger la salud de futuras generaciones.