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  • Diario Digital | martes, 07 de diciembre de 2021
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Bong Joon-ho: la vida del coreano antes de la gloria en los Oscar

El director, que admira a Hitchcock, Tarantino y Scorsese, asegura vivir un sueño del que no quiere despertar y ya prepara una serie de su exitosa película “Parasite”.

Bong Joon-ho: la vida del coreano antes de la gloria en los Oscar

Cuando el director de cine surcoreano Bong Joon-ho subió a recoger el Oscar a la mejor dirección por  “Parasite”, recordó la inspiración, atribuida a su admirado Martin Scorsese, que le ha llevado hasta donde está: “Lo más personal es lo más creativo”. Convertido en uno de los hombres del momento, su confesión disparó una pregunta obvia: ¿Cuánto hay de personal en la película por la que el cineasta, un desconocido hasta hace poco para muchos, ha hecho historia?

Él mismo dio algunas claves tras la proyección de “Parasite” en Londres tiempo atrás. Según dijo Bong, la cinta, que narra las argucias con las que una familia humilde surcoreana —los Kim— acaba empleada en el sofisticado hogar de otra adinerada —los Park—, está en parte inspirada en hechos reales. “Cuando era joven, mi novia enseñaba inglés a un chico de una familia rica que necesitaba un tutor de matemáticas, así que me presentó para que me contrataran”, contó a la audiencia.

Su novia le recomendó sin revelar su relación sentimental, y Bong, que el pasado septiembre cumplió los 50, fingió entonces ser experto en matemáticas para que lo emplearan, de modo similar a cómo los Kim se van incorporando en casa de los Park. “Me despidieron después de dos meses”, confesó divertido. “Aquella novia, en cambio, es ahora mi mujer”, remató   triunfal. Se trata de la guionista Jung Sun-yong, a la que conoció en un club de cine cuando él estudiaba Sociología en la prestigiosa Universidad de Yonsei, en Seúl. 

La pareja se casó en 1995, año en el que Bong se licenció y, desde entonces, Jung es la primera en leer los guiones del cineasta. Un momento de “máxima ansiedad” para Bong, como ha confesado, que no descansa hasta que su esposa le da el beneplácito. 

La importancia de la cohesión fami-liar, muy palpable en la trama de  “Parasite”, es completada en la vida real por el hijo de la pareja, Hyo-min, que en 2017 dirigió la película online “Wedding Ceremony”.

FAMILIA E INCLINACIÓN SOCIAL

Si la familia es clave en el filme  ganador de cuatro premios Oscar (mejor película, mejor dirección, mejor película internacional y mejor guion original), los asuntos de clase son una constante en gran parte de la filmografía de Bong. 

A diferencia de la pobreza que ahoga a los Kim o la abundancia en la que nadan los Park, el cineasta proviene de una familia de clase media, desde la que observó las diferencias sociales.

El pequeño de cuatro hermanos, nació en Daegu, la cuarta ciudad más grande de Corea del Sur, y se trasladó a la capital, Seúl, junto a su familia, cuando aún estudiaba primaria. Su padre, Bong Sang-gyun, era di-señador gráfico, y su madre, Park So-young, ama de casa. La sangre artística corría por sus venas desde la generación anterior, siendo su abuelo, Park Taewon, un reputado nove-lista durante la invasión japonesa (1910-1945) que desertó a la Corea del Norte soviética en 1950.

El propio Bong se declaró en el pasado afín a partidos izquierdistas surcoreanos, ya extintos, y fue asiduo asistente a manifestaciones y protestas durante sus años de universitario.

EL DIRECTOR OBSTINADO

Su lado rebelde y apasionado, también notable en sus filmes, ha dejado un buen anecdotario: desde su vege-tarianismo temporal al rodar “Okja” en 2017 —una sátira a la industria cárnica que narra la historia de una niña encargada de criar un supercerdo— a su famoso encontronazo con Harvey Weinstein por “Snowpiercer” (2013).

Weinstein, que producía la cinta de ciencia ficción, se empeñaba en eliminar una escena, a lo que Bong se oponía. Tras meses de tira y afloja, el surcoreano persuadió al aún poderoso productor de que la escena de la discordia era una suerte de homenaje a su padre, lo que acabó por ablandar a Weinstein. “Fue una burda mentira”, confesó después Bong, desatando la ira de estadounidense.

Cuando le tocó recoger su galardón como mejor director durante la ceremonia de los Oscar, la única frase que pronunció en inglés —el resto lo dijo en coreano—, fue: “Y ahora, voy a beber toda la noche”. De modo similar zanjó impaciente los ocho minutos de aplausos en el Festival de Cannes, donde “Parasite” se llevó la Palma de Oro. 

Porque Bong, un grandulón de 1.82 metros asiduo a las prendas oscuras y a llevar la melena alborotada, no parece tener mucho interés por el glamour hollywoodiense. Para el director de películas como “Memories of Murder” (2003) o “The Host” (2006), con las que se dio a conocer internacionalmente, el secreto de su éxito es “mantener un estilo de vida sencillo”. “Beber café, escribir e intentar no ver a mucha gente”, según aseguró en una entrevista con The Telegraph.

Un aislamiento que, después de haber hecho historia en los Oscar en varios frentes —entre ellos dirigir la primera cinta en lengua no inglesa que recibe la estatuilla a la mejor película—, puede resultarle complicado. Aunque quizás Bong, el último soplo de aire fresco en Hollywood, encuentre su método. Si de su cine se dice que no tiene género, Bong ha demostrado ser, de momento, único en su especie.

PROYECTOS FUTUROS

Con más de 20 años de carrera, el cine de Bong   no acaba de comenzar. Pero, sin dudas, “Parasite” inauguró una serie de proyectos impensados por el director hace una década. HBO está preparando, bajo su tutela y la producción ejecutiva de Adam McKay (“Succession”), una serie limitada sobre el filme ganador del Oscar en el que se revelarán los cabos sueltos. Aún no existe fecha establecida, pero ya comenzó el trabajo creativo.