Bee Zero mueve a Cochabamba en transporte público eléctrico

Miguel Fernández Vásquez es un ingeniero ambiental de profesión que promovió Bee Zero en Cochabamba./ NOÉ PORTUGAL

Es el primer servicio de electromovilidad del país. En menos de un año, los autos que ponen a disposición de los pasajeros evitaron la emisión de más de 12.300 kilogramos de dióxido de carbono al medioambiente.

El transporte es la principal actividad humana que genera dióxido de carbono, un gas incoloro e inodoro que es responsable del calentamiento global. Para paliar esta situación, nació Bee Zero en Cochabamba.

Si bien la contaminación que provoca el dióxido de carbono tiene sin cuidado a muchos, este gas no solo es dañiño para el medioambiente, también provoca de manera silenciosa algunos efectos en la salud de las personas, como dolor de cabeza, hiperventilación, pérdida del conocimiento y taquicardias. Si la exposición es prolongada o repetitiva causa, inclusive, alteraciones en el metabolismo.

El dióxido de carbono es, además, el principal gas que llevó a Cochabamba a categorizarse como una de las ciudades más contaminadas de Sudamérica.

Este contexto desalentador es el que inspiró el proyecto Bee Zero. Se trata de la primera flota de autos 100% eléctricos de Bolivia gestada por el cochabambino Miguel Fernández Vásquez.

La empresa de electromovilidad cuenta con tres autos a través de los que hace envíos de paquetes y traslada pasajeros, entre otros servicios públicos. Si bien son coches que se adquirieron al doble del precio que los autos convencionales, el plus es que, al no usar gasolina, la electromovilidad cuesta cuatro veces menos.

A poco de cumplir un año de vigencia, los resultados de este transporte amigable con el medioambiente son alentadores  para Cochabamba. El CEO de Bee Zero, Miguel Fernández, informó que en los primeros nueve meses de operaciones evitaron el consumo de más de 5.300 litros de gasolina y, lo más importante, dejaron de emitir 12.358 kilogramos de dióxido de carbono a la atmósfera.

A través de más cifras, Miguel explicó que todo el combustible que Bee Zero no consumió durante nueve meses, significó un ahorro de más de 20 mil bolivianos. En ese período, la empresa solo gastó en electricidad aproximadamente  5 mil bolivianos.

Según Fernández, Bee Zero además es el único servicio que podrá brindar estabilidad tariaria a los clientes en caso de que a futuro, por ejemplo, se quite la subvención a los carburantes en Bolivia.

SERVICIO

MIguel recuerda que empezaron con 70 carreras en taxis eléctricos al mes. Hoy por hoy atienden más de un millar durante el mismo período y la flota ya no abastece la demanda.

Con mucho orgullo, el CEO de Bee Zero dijo que "la electromovilidad está aquí. Es factible, es ambientalmente amigable y es competitiva". Añadió que ya no hay que estar en Europa o China para acceder a un auto eléctrico.

Reconoció que a Bee Zero le habría gustado construir sus propios vehículos, pero es complicado competir con compañías dedicadas a este rubro. "Lo que hemos intentado hacer es apropiarnos de todas la tecnología que hay afuera".

Para contratar sus servicios, por ahora, solo atienden de manera planificada, "no podemos abastecer". 

Los interesados pueden contactarlos mediante su página oficial en Facebook o Instragram. También al número 72270494.

Miguel remarcó que, por ser eléctricos, los taxis de Bee Zero no cobran el doble, más bien tienen tarifas justas. "Hay carreras desde ocho bolivianos".

PREMIOS

Todo este enfoque verde ha permitido que, hace poco, Bee Zero sea merecedor del Premio Maya.

Esta distinción fue un aliciente para el trabajo silencioso que Bee Zero hace en favor del medioambiente. Además, los llevó a considerar expandirse. Miguel adelantó que el siguiente mes triplicarán la cantidad de vehículos eléctricos que tienen a disposición de los pasajeros. "Hemos sacado un crédito para adquirir una flota más grande", dijo.

Dentro de poco, sumarán nueve autos eléctricos más y hay la intención de abrir una sucursal en La Paz o Santa Cruz. "Triplicaremos la cantidad de empleos y de impacto".

Miguel puntualizó que generan al menos dos empleos por vehículo, sin considerar todo el equipo que está detrás. 

La mayoría de los choferes de Bee Zero son segmentos vulnerables, como mujeres o jóvenes, La empresa no los contrata de manera directa, sino que realiza una suerte de alquiler de los coches eléctricos. "Comisionamos con las personas", esto significa, según Miguel, que no cobran un alquiler fijo porque resulta "agresivo", más bien trabajan "ganado o perdiendo juntos".

A futuro, la intención es proporcionar servicios más especializados y con más confianza para los usuarios, todo mientras contribuyen al cuidado del medioambiente.

El primer servicio de electromovilidad en Cochabamba

Miguel Fernández Vásquez es un ingeniero ambiental de profesión que promovió Bee Zero en Cochabamba. Tiene una maestría en Emprendimiento e Innovación en España. 

Desde que se formaba, Miguel apuntaba a la electromovilidad. "Sabía que quería cambiar la matriz energética, pero no sabía cómo", dice.

Es así que empezó haciendo autos solares e instalando paneles fotovoltáicos. En medio de todo, surgió el ecodelivery, un servicio que también fue pensado por Miguel y que ahora emplea al menos a una treintena de personas, sobre todo jóvenes que hacen entregas en bicicletas.