Avena: el alimento rico en melatonina ideal para dormir
Los nutrientes de este superalimento activan la hormona que tiene efecto relajante, ayuda a conciliar el sueño y favorece un descanso reparador.
Conocida como la “hormona del sueño”, la melatonina desempeña un papel crucial en el reloj biológico del cuerpo. Esta hormona, producida naturalmente por el organismo, se libera durante la noche, induciendo la relajación y preparando al cuerpo para el sueño.
A su vez, otra de sus funciones importantes es la articulación del ritmo circadiano, un proceso de producción de sustancias y de funcionamiento de los órganos que está sincronizado con la luz solar.
Esta hormona se produce de forma natural y también sintética: se vende en forma de pastilla y se adquiere en forma de venta libre en las farmacias. Sin embargo, existe un alimento que puede proporcionar la melatonina necesaria para conciliar el sueño rápidamente: la avena.
La avena es una fuente de triptófano, un aminoácido esencial para la síntesis de proteínas, que el cuerpo no lo produce por sí mismo. Su principal función radica en la facilitación de la síntesis de serotonina, el neurotransmisor relacionado con el bienestar, que a su vez actúa como precursor de la melatonina.
La Fundación Española de Nutrición señala que por su aporte de melatonina y vitaminas del grupo B, la avena es adecuada para estimular la segregación de serotonina y favorecer un mejor descanso, sin interrupciones.
La avena también contiene avenina y trigonelina. Se trata de dos tipos de prolaminas (proteínas vegetales). Estas ayudan a reducir la ansiedad, el nerviosismo y el estrés que se suele acumular a lo largo del día y que, por lo general, impiden conciliar un sueño profundo y saludable.
Además de melatonina la avena está repleta de magnesio, que junto con la melatonina son dos superestrellas que estimulan el sueño..
Para aprovechar los beneficios de la avena, se recomienda combinarla con otros ingredientes productores de melatonina, como las nueces.
Se recomienda incluir la avena en el desayuno, cruda, cocida, con agua o con leche, con frutas o yogur, a gusto del consumidor pero siempre incorporando ingredientes que aporten calcio, minerales y vitaminas (como leche descremada, frutas y verduras).
La avena también puede ser la base de una saludable granola si se la mezcla con frutos secos. Las barritas de cereal se pueden hacer en casa utilizando avena, cacao amargo, frutos secos o fruta disecada más un toque de miel.
También, antes de acostarse se puede beber una infusión de avena para conciliar el sueño. La receta de Maximilian Birchen Benner, médico suizo y pionero de la alimentación saludable, presentada en Cuerpomente es la siguiente: 200 gramos de avena, 500 mililitros de leche, 2 manzanas rojas, nueces a gusto, jugo de ½ limón y miel.
Preparación: remojar la avena con leche toda una noche, en la heladera. Antes de servir incorporar las manzanas ralladas y nueces picadas. Añadir jugo de limón a gusto y endulzar (poco) con miel o estevia.
Otra forma de consumir avena es en tortitas: mezclar 1 huevo, 2 claras de huevo, 3 cucharadas de avena en hojuelas o harina de avena, 1 cucharada de semillas de chía o linaza, 1/3 de taza de leche, canela, azúcar o edulcorante y vainilla al gusto. Revolver bien la mezcla, rociar un poco de aceite en una sartén y hacer las tortitas. Se las puede acompañar con fruta o sirope.