Afecciones en la piel: las marcas del estrés de la cuarentena

Dermatitis irritativa, psoriasis, rosásea y brotes de acné son los principales problemas que surgieron este periodo de encierro. 

Poco a poco la cuarentena se va flexivilizando en el país y las actividades retoman su curso. Durante más de dos meses, las personas tuvieron que mantenerse en casa para protegerse del coronavirus COVID-19, que paralizó al mundo entero, incluyendo Bolivia. 

Sin embargo, esa situación acarreó varios males físicos y psicológicos producto del estrés laboral y familiar. La angustia que representa la incertidumbre también es crucial para la salud. Así, uno a uno, se suman los motivos que pueden desencadenar en todo tipo de enfermedades. 

Varios especialistas aseguran que la piel es el  espejo del organismo, a través de este órgano —el más extenso del cuerpo— se muestra el estado de salud de las personas. Por eso, no es de extrañarse que durante el confinamiento se hayan presentado una serie de afecciones que, en su mayoría, son el reflejo de la situación actual. 

Dermatitis irritativa de contacto a químicos, psoriasis, rosácea y brotes de acné fueron las afecciones más comunes durante esta cuarentena. En muchos casos, el uso de desinfectantes, alcohol en gel o DG-6 derivó en aler-gías, picazón e irritación en la piel. 

El dermatólogo José María Azeñas, quien trabaja en el hospital Viedma y atiende en su consultorio privado, explica cómo el confinamiento afectó al cutis y qué medidas se deben tomar para superar estos problemas. 

Después de que el virus cobrara fuerza, el alcohol se convirtió en el fiel compañero para ir a cualquier lugar. Aunque eso supuso una serie de reacciones alérgicas de todo tipo. 

“Hemos empleado muchos desinfectantes, pero son químicos irritativos que le producen lesiones a la piel, como resequedad, excoriaciones o ardor”, asegura Azeñas.

Sobre ese mismo tema, la dermatóloga Carolina Achá afirma que durante este periodo atendió a muchos pacientes con diversas afecciones, pero con un mismo denominador como detonante: el estrés. 

La dermatitis irritativa es uno de los problemas más comunes. Los jabones con perfumes u otros químicos de alta potencia son los que ocasionan este mal. 

La psorisis y escamas también aumentaron. En algunos casos, aparecieron por primera vez y, en otros, exacerbó problemas ya   existentes. 

Lo mismo sucedió en el caso del acné en las personas jóvenes. Achá explica que esto se debe a una mezcla de estrés y mala alimentación. El exceso de grasa y la falta de ingesta de agua son claves para esta afección. 

La dermatitis seborreica, que ocasiona piel roja y escamas en la zona de cuero cabelludo, también aumentó durante este tiempo. Incluso, en algunos casos, ocasionó la caída de cejas y cabello. 

La inestabilidad del momento, la incertidumbre sobre el futuro y el encierro fueron elementos importantes para potenciar estos males. 

Achá afirma que en el exterior se vio problemas mayores relacionados directamente con la COVID-19; sin embargo, en el departamento no se llegó a ese extremo, todavía. 

CUARENTENA EN INVIERNO 

En este lado del mundo, la temporada invernal comenzó y, sin duda, eso empeora la situación de las personas que tiene la piel sensible ya que la resequedad es uno de los factores comunes de estos meses. 

El dermatólogo Azeñas sugiere que las duchas sean cortas, con agua tibia, no caliente porque produce efectos negativos.