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  • Diario Digital | jueves, 29 de febrero de 2024
  • Actualizado 13:34

‘The Killer’, el film de Fincher que explora los recovecos de la mente de un asesino a sueldo

Una aproximación a la nueva película del cineasta estadounidense, que ya está disponible en Netflix
‘The Killer’, el film de Fincher que explora  los recovecos de la mente de un asesino a sueldo.
‘The Killer’, el film de Fincher que explora los recovecos de la mente de un asesino a sueldo.
‘The Killer’, el film de Fincher que explora los recovecos de la mente de un asesino a sueldo

David Fincher regresa con The Killer, un film que se adentra en la psique de un asesino a sueldo con la destreza visual y narrativa que lo caracteriza. La película, que ya se encuentra en Netflix, es una obra que invita a reflexionar sobre la enmienda de errores en una vida marcada por la violencia y las decisiones letales. Nos lleva a un viaje por los oscuros recovecos de la mente de un asesino a sueldo interpretado por Michael Fassbender, en una actuación que destila la misma desolación y conflictos internos que El samurái, de Jean-Pierre Melville. La estructura del film, dividida en seis capítulos y un epílogo, nos transporta alrededor del mundo, teñida con una paleta de colores que intensifica la atmósfera de cada localidad.

Comparada con la célebre Se7en, The Killer no busca innovar en la trama de crímenes, sino en la profundidad con la que se aborda la figura del asesino. Donde Se7en se enfoca en la caza y el horror psicológico, The Killer se sumerge en la introspección y la filosofía de su protagonista. Fincher, conocido por su meticulosidad visual y narrativa, no decepciona en este aspecto. Las transiciones, que fluyen con la precisión de un baile coreografiado, la colorimetría que da vida a las diversas geografías, y el trabajo de sonido, meticulosamente orquestado, son tributos a su ingenio cinematográfico.

En cuanto a la actuación, Michael Fassbender entrega una interpretación que combina melancolía con una intensidad contenida, recordándonos a los grandes antihéroes del cine noir. Su presencia en pantalla es magnética y compleja, evocando una figura trágica condenada por sus propias acciones. Tilda Swinton, por su parte, aporta una actuación que enriquece la película con diálogos que son tan escasos como significativos, complementando la narrativa principal con su peculiaridad y presencia escénica.

El guion es casi un monólogo del protagonista, un recurso que permite a Fincher profundizar en la introspección y, al mismo tiempo, mantener la tensión a lo largo de la trama. Esta elección narrativa, lejos de ser una limitación, se convierte en una vía para explorar a fondo la soledad y el conflicto interno del asesino, mientras pequeños diálogos esenciales tejen la trama de manera efectiva. Se apoya fuertemente en la narración en off del protagonista, una elección que refuerza el carácter solitario y ensimismado del asesino, ofreciendo un contrapunto al silencio que define su existencia.

El trabajo de sonido es otro aspecto destacado del film, proporcionando una atmósfera que captura al espectador en la urgencia y el drama de la acción. El soundtrack (que es básicamente la discografía de la icónica banda The Smiths), merecedor de una nominación al Hollywood Music In Media Awards (HMMA), acompaña perfectamente la narración y las secuencias visuales, jugando un papel crucial en la inmersión del público en la experiencia cinematográfica.

Sin embargo, la película no alcanza la perfección de Se7en en términos de impacto y originalidad o un plot twist inesperado como en Fight Club. La puntuación de 7/10 en IMDb parece reflejar esta disparidad, aunque el hecho de haber ganado el Soundtrack Stars Award - Special Mention y recibir nominaciones a mejores premios sugiere que, en algunos aspectos, The Killer alcanza las alturas de lo que esperamos de Fincher.

Personalmente, yo le doy a The Killer una calificación de 8/10, una decisión tomada con la reverencia que merece Se7en en su indiscutible perfección. La última película de Fincher mantiene esta esencia, llevándonos al límite de la tensión en cada cuadro, manteniendo el pulso firme en la violencia y la oscuridad que tan bien maneja. Sin embargo, lo que distingue a The Killer es cómo aborda una interrogante que a menudo ronda la mente de los aficionados al thriller: “¿qué sucede cuando el asesino falla?”. Esta película no solo entretiene y es accesible en su narrativa, sino que también resulta un deleite visual gracias a la meticulosa elección de tomas y la armonía en sus transiciones y paletas de color. El equilibrio entre el suspenso y la estética visual es una prueba más del talento de Fincher para crear mundos sumergibles y convincentes, un cine que es, ante todo, una experiencia sensorial completa.

The Killer, en su empeño por ir más allá del entretenimiento puro, representa una evolución en el arte de Fincher. Aunque no alcanza el misterio ni el suspenso de Se7en, ofrece una experiencia cinematográfica que es a la vez familiar y novedosa, un testimonio de la evolución constante de un cineasta que no tiene miedo de enfrentarse a nuevos desafíos creativos.

Estudiante de Comunicación de la UPB Cochabamba