Stray Kids: pop coreano para todo el mundo
El 2 de junio, Stray Kids, un grupo masculino de k-pop, realizó su tan esperado “comeback”, el lanzamiento oficial de su tercer álbum de estudio: 5-Star, que alcanzó el nada despreciable número de 5.13 millones de pedidos anticipados en sus versiones físicas y fue catalogado como el disco más vendido en preorden en la historia de este género. Por otro lado, el video musical de “S-Class”, el primer single, superó durante la primera semana las 44 millones de visualizaciones en YouTube, posicionándose en el top 3 de tendencias de música a nivel global. Tras oír datos como estos, y reconociendo el crecimiento de la influencia del pop coreano en nuestro ámbito, nos preguntamos: ¿a qué se debe su popularidad a lo largo y ancho del planeta? Sin duda, algo determinante para encaminar su éxito fue el transmedia storytelling.
Según Henry Jenkins, esta es una manera de contar y comunicar una historia o concepto unificado, pero para que sea más atrayente para el público, es distribuido y se expande a través de distintas plataformas mediáticas de forma coordinada. Ningún contenido se repite y cada cual es único y original. Este modelo de narración se populariza dado que hemos asimilado un ritmo de consumo cultural veloz y simultáneo, lo que demanda la cualidad de interacción directa e indirecta con los públicos. Al quedar tan encantados por la historia, a estos les nace crear y compartir con la comunidad interesada material hecho por ellos mismos.
Muchas industrias del entretenimiento —incluido el mercado del k-pop— usan herramientas transmedia. Sin embargo, es muy interesante ver como Stray Kids se apalanca de las mismas para generar más contacto y cercanía con “STAY”, su fiel fandom. Una de las principales estrategias que JYP Entertainment, empresa a la que pertenece esta boy band, aplicó para la promoción de su debut, fue la trasmisión televisiva del reality survival show: “Stray Kids”, que tenía como concepto poner a prueba a los chicos seleccionados a partir de una serie de desafíos de entrenamiento, baile, canto y producción.
En transmedia, las historias parten de un núcleo narrativo en el que se presentan a los personajes principales en una trama o conflicto inicial. En este caso, dicho show podría ser considerado como el “core story” o cuerpo inicial de la historia con la que Stray Kids se presentaría ante el mundo: “Nueve chicos jóvenes que ya pasaron años entrenando para convertirse en idols, finalmente debían enfrentarse a los últimos y decisivos desafíos impuestos por el estricto líder de su empresa representante para poder debutar juntos”. A lo largo de los diez capítulos transmitidos, se trata de destacar alguna característica distintiva de cada uno de los integrantes: “Bang Chan, el líder responsable y confiable”, “Woojin (ex miembro), un personaje enérgico y carismático”, “Lee Know, el amable dancing machine”, “Changbin, un rapero de personalidad fuerte”, “Hyunjin, el bailarín guapo o visual”, “Han, un rapero y productor apasionado”, “Felix, el de voz profunda que aún no sabe coreano”, “Seungmin, el de voz y personalidad cálida”, “Jeongin (I.N), el maknae o el menor del grupo”.
Aunque se los presentó de forma muy superficial y algo estereotipada, ese fue el punto de partida para todo lo que vendría después, para este texto es importante hacer énfasis en los múltiples contenidos que se publican en distintas plataformas para continuar construyendo a Stray Kids. Aunque el boy group cuenta con presencia en redes como Instagram, TikTok y Twitter, es importante destacar el tipo de material que comparten en YouTube, debido a que este, al ser de larga duración y con secciones que se publican con cierta periodicidad, funcionan mejor como puente para conocer “en que andan” los “kids”. Algunos ejemplos de estos programas de variedades son: SKZ-CODE, donde se realizan juegos y desafíos en grupo; SKZ VLOG, donde cada miembro comparte sus experiencias individuales cotidianas; y, finalmente, SKZ TALKER, un espacio donde los miembros hablan sobre experiencias y pensamientos personales cuando desarrollan sus actividades, antes de un concierto, ensayo, mientras están descansando en casa o durante un viaje, lo que genera conexiones más profundas con sus fans.
Es preciso identificar otro elemento característico: la interacción directa con el público, para lo que se destacan plataformas como los conciertos en vivo, los fan meetings y los sorteos de llamadas internacionales, sin embargo, es interesante ver a qué nivel de personalización de contenido puede escalar la gama de extensiones de material que ofrece Stray Kids. Un ejemplo es “Bubble”, una aplicación de mensajería privada brindada por JYPnation que permite a los fans registrados como miembros del club oficial publicar textos, fotos y videos, este contenido puede recibir reacciones y respuestas por parte de los mismos idols o artistas. Es otro nivel de fan service.
El mundo del k-pop tiene infinidad de clasificaciones y conceptos relacionados con tipos de contenido específico, por ejemplo: las fancams (grabaciones de escenario de cuerpo completo en seguimiento de un solo integrante del grupo), las facecams (seguimiento solo de sus expresiones faciales) y los MVs o videos musicales que se caracterizan por sus complejas producciones e historias fantásticas, ofrecen a los fans suficiente material para hacer edits, series de recopilaciones o hasta crear teorías de multiversos, mundos paralelos e interacciones entre universos narrativos con otros grupos de k-pop. Esto permite que se genere una cocreación esperada por parte de la audiencia.
Posiblemente algunos se pregunten: ¿Cuál es el afán por comprar álbumes físicos si se pueden escuchar las canciones en internet? La respuesta es que los álbumes también son una extensión transmedia. Cada álbum físico, además del CD de música, trae consigo una revista de fotos, posters, un set de stickers, una postal, y dependiendo de la suerte y el azar, cada quien se encontrará con dos de las tan codiciadas photocards, fotografías coleccionables de cada integrante del grupo. Es como tener la fotografía de tu novio en el bolsillo. Gracias a la multiplicidad de contenidos y presencia en plataformas, este boy group hace justicia a su eslogan: “Stray Kids, everywhere, all around the world”.
Estudiante de Comunicación y asistente de investigación del CIComH de la UPB.