Opinión Bolivia Ramona

  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
  • Actualizado 17:26

Mundo al revés: Guamán Poma revisitado

Daniela Rico ha publicado un fanzine con ilustraciones que dialogan con la ‘Nueva corónica y buen gobierno’, de Felipe Guamán Poma de Ayala. En la Feria del Libro de La Paz, está en el stand de La Audacia Libros
Mundo al revés: Guamán Poma revisitado

Cuando hablamos de parodia la mayoría no puede evitar pensar en una resignificación burlona o comedización de un texto ya definido, entregado y asimilado por la sociedad. Sin embargo, si nos remitimos a otro sentido de la parodia podríamos definirla a partir de su etimología, una obra que se ubica “al lado” de otra otorgándole un carácter más íntimo que burlón.

“El mundo al revés” (La Perra Gráfica, 24 páginas), de Daniela Rico, nos ubica en el medio de dos obras, de dos tiempos y de dos países, que aparentan ser los mismos algunas veces, pero claramente no lo son. Entre la creación de “Nueva corónica y buen gobierno”, de Felipe Guamán Poma de Ayala, escrito a principios del siglo XVII, y este fanzine publicado en 2025, están revelados los quinientos años de opresión, a partir de los cuales el lector/espectador deberá situarse y mirar críticamente el lugar que habita.

Aquí, por lo tanto, la parodia opera solo y a través del lector; él es el encargado de encontrar lo que se está codificando y resignificando: el ethos sería una reacción buscada en el lector, por ejemplo, en una sátira, pero con esta obra nos acercamos más a un “pathos”: un sentimiento (síntoma) que el codificador busca comunicar al decodificador.

En un país minero, con una historia llena de abusos contra la tierra y el ser humano, se puede ver en este fanzine “deste oro comemos” como un retrato “serio” de nuestra realidad como país. De alguna forma, la parodia aquí funciona como un objeto crítico, no de la obra parodiada sino de la realidad representada. No por nada “Mundo al revés” se abre con el epígrafe: “Espejo de agua, eres una mentira; espejismo de agua, eres un engaño. ¿Dónde estás?”. Su breve recorrido nos conduce por un país festivo y entregado al vicio y la chacota, una real nueva crónica, que hace alusión, como en el texto original, a las heridas sociales abiertas, como podemos ver en “Llallagua” y en los demonios que sostienen nuestras cabezas mientras vomitamos sobre la tierra.

“El mundo al revés” funciona entonces como un disparador crítico de la realidad que ahora nos toca enfrentar: el de un país que se incendia y se come a sí mismo y que está en el yugo del verdadero rey, el tiempo.