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  • Diario Digital | lunes, 26 de febrero de 2024
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Una guerra civil (o la masculinidad tóxica)

Una guerra civil (o la masculinidad tóxica)

Es la mejor (quizás) de las (diez) películas nominadas al Oscar. En la sala quince del Cine Center (sesión nocturna de viernes) estamos tres personas. “The banshees of Inisherin/Los espíritus de la isla” es una comedia negra/negrísima con suspenso; solo el humor (típicamente irlandés) te rescata del fondo de la butaca. 

La obra de Martin McDonagh (el de “Three billboards outside Ebbing, Missouri”) trata sobre la amistad o la ruptura de una amistad, para ser precisos. Trata de cómo se llega a una guerra civil poco a poco (por sonseras, por egos); trata de la incapacidad que tenemos los hombres de manejar las emociones; trata de la soledad. Y del amor o su búsqueda baldía. Trata de los orgullos masculinos/tóxicos, de la violencia, de la venganza y la reconciliación o de su falta. Trata de salud mental y depresión.

Trata del rol del arte, la música, la poesía, la literatura en nuestro mundo (¿debe el artista ser una buena persona o un ogro para trascender?). Trata de (muchas) más cosas pues -como todas las grandes pelis- tiene hartas capas, como las cebollas. 

“The banshees of Inisherin” es un “western”, un duelo en Ok Corral, con el paisaje hermoso de la costa oeste de irlanda como un personaje más. Solo dentro de un cine (y no en la habitación de tu casa) se puede sentir el rol del paisaje en la obra. Es (también) una alegoría de la guerra civil irlandesa (1922-23).

Cuando termina, solo tienes ganas de ser amable con los demás, de leer para sanar, de tomar una pinta de “Guinness”. Y de volver a caminar por los acantilados de Galway. Algún día.

Post-scriptum: la (visceral) peli tiene nueve nominaciones, incluyendo película, director, guion original (lo mejor del filme) y a cuatro de sus intérpretes (soberbios los cuatros, especialmente la pareja formada por dos viejos amigos, Colin Farrell y Brendan Gleeson a los que ya vimos juntos en “In Bruges”). Hasta el pobre burro está bien.