Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 07 de diciembre de 2021
  • Actualizado 07:43

Gabriel Lema, el creador de melodías pop con tintes de terror para la banda sonora de ‘98 segundos sin sombra’

El compositor cochabambino es el responsable de la música de fondo de la más reciente película del director boliviano Juan Pablo Richter. El conjunto de temas musicales que acompañan al filme estará disponible a partir del 18 de noviembre en plataformas digitales.
El compositor Gabriel Lema y el afiche de la película ’98 segundos sin sombra’.ELABORACIÓN PROPIA
El compositor Gabriel Lema y el afiche de la película ’98 segundos sin sombra’.ELABORACIÓN PROPIA
Gabriel Lema, el creador de melodías pop con tintes de terror para la banda sonora de ‘98 segundos sin sombra’

Gabriel Lema es músico, compositor y arquitecto. Afirma que ambos oficios son muy similares, ya que las 24 horas del día se encuentra sumergido en la creación, en el diseño, ya sea sonoro y abstracto como concreto como un mueble o una casa. Para su más reciente creación musical se inspiró en mucha producción pop de los 80’s, desde clásicos como Tina Turner, Talking Heads y en el dream pop de Beach House, así como la influencia del director italiano Dario Argento, reconocido por el género giallo. Esta combinación, según admite, dio resultado en un producto sonoro juvenil, de mucha exploración en el mundo electrónico, pero con tintes de terror y melodías pop que se transformó en la banda sonora de la película 98 segundos sin sombra, la más reciente película boliviana del director Juan Pablo Richter.

Lema (Cochabamba, 1990) comparte una amistad laboral desde hace muchos años con Richter, quien, en este su tercer largometraje –una adaptación de la novela de título homónimo de la escritora cruceña Giovanna Rivero (editada por El Cuervo)–, confió en el también guitarrista de la banda de rock Mammut para esta primera incursión en la composición de la música de un largometraje de ficción. El compositor, previamente, ya les había puesto música a otras producciones como el documental Our Fight, de Sergio Bastani, así como el cortometraje Refugiados, de Rodrigo Bellot, entre otras obras audiovisuales.

Bolivia, años 80. El tráfico de drogas irrumpió en el pequeño pueblo de Genoveva, de 16 años, mientras esta intenta sobrevivir a las monjas en la escuela, a sus compañeros hostiles, a sus padres desesperados y a los hombres con armas de fuego. Todo cambia cuando conoce al líder espiritual de su madre. Esta es la sinopsis de 98 segundos sin sombra (98SSS), filme que se estrenará en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz el 25 de noviembre. 

La música de la banda sonora de 98SSS tiene géneros como el bolero, música tradicional del oriente boliviano, elementos de synthpop, synthwave, entre otros. Lema afirma que la música es otro personaje en la historia y participa en varias escenas de radio y música popular. Como parte de su proceso creativo se metió en la trama y contexto de la historia y buscó entenderla para tratar de volverse parte de ella. “Luego voy buscando una melodía principal, un motivo melódico que pueda describir la esencia de la historia o del personaje principal, y partir de ahí, ir donde la historia me tenga que llevar”, agrega el compositor.

Un proyecto “muy sincero”

El proceso creativo se inició desde que se terminó el guion. Lema cuenta que junto a Richter comenzaron a idear una identidad musical con la que iba a desarrollarse toda la película. Le pasó ideas y demos al director, que posteriormente él fue reproduciéndolos en el rodaje, con el fin de generar un ambiente en el elenco y equipo de trabajo. Asimismo, otro de los objetivos conjuntos fue componer el tema principal antes de comenzar a grabar, para que todo el equipo de filmación tenga música de fondo y puedan sintonizar un estado de ánimo. Ahí nació “Sueños de Neón”, la canción que el compositor escribió junto a su hermano Dennis Lema. 

En la historia de la película, Genoveva y su amiga Inés, al igual que toda su generación, están enamoradas de la banda de moda, llamada Asteroide y sus canciones se escuchan en momentos clave de la película. Lema dice que ese elemento de la trama le dio la posibilidad de componer dos canciones de pop-rock en español, y de ese modo su rol en el proyecto pasó de componer música de fondo a ser en parte, sin proponérselo, un protagonista más en la película. “Las escribí con mi hermano Dennis, que es la persona que le pone palabras a mi música, juntos escribimos muchas canciones, él es mi socio silencioso, pero que lo dice todo”, añade Lema.

El trabajo requirió de mucha corrección. Ya que la música, según explica el compositor, tiene que calzar en el relato, en los movimientos, el ritmo natural que tienen las escenas, además que se componen varias versiones que van acompañando los muchos cortes de la película hasta su edición final. Una vez terminado este proceso, se dedicó a grabar la música en limpio. Utilizó instrumentos clásicos prestados de amigos músicos y coleccionistas, además de incorporar a colegas del ámbito local como como Ramón Rocha en la guitarra, Matheo Cuellar en el pandeiro, Luis Mercado en la percusión del bolero, Vicente Guevara en la batería, Marcelo Guerrero en la programación de beats y So Myung en la edición de uno de los tracks.

 Otro de los detalles de la composición de la banda sonora de 98SSS, es que contó con la producción y mezcla de la música de Chris Coady, a quien Lema “admira mucho”, que ha participado en discos como Fever to Tell de la banda Yeah Yeah Yeahs, todos los discos de Beach House, Future Islands, Grizzly Bear, entre otros. “Me colaboró con toda su experiencia y sensibilidad, para sacar lo mejor de mí en cada canción, en cada instrumento, en cada escena. Sus consejos y su colaboración me dieron mucha confianza para afrontar este proyecto de más de 50min de música”, precisa Lema.

Para el proceso de Mastering o edición final, gracias a las gestiones de Coady, Lema pudo trabajar con Joe LaPorta, un ingeniero de sonido que el más reciente Grammy que ganó, en 2017, fue por el trabajo de ingeniería en el vigésimo quinto y último álbum de estudio de David Bowie Blackstar. “Fue la reunión más formal y efectiva que tuve en mi vida, duró 20 minutos. Él [Laporta] y cuatro asistentes en su estudio, hicieron un par de preguntas, me dieron un par de apreciaciones y se despidieron. A los dos días ya tenía el disco masterizado en mi correo”, afirma Lema.

Lema, además de componer bandas sonoras, ha trabajado tanto como integrante de una banda, en duetos y como solista. Afirma que le gustan las distintas facetas que cada rol aporta respecto a la creación musical. “Son retos diferentes que me gusta afrontar. Como compositor de banda sonora mi función es ponerle el fondo musical correcto al estado de ánimo que busca cada escena o cada historia, estoy sujeto al ritmo natural que plantea cada escena, a la paleta de colores, a la fotografía, a los personajes. Es un proyecto muy sincero, le dimos mucho cariño y esfuerzo y estamos listos para presentarlo. Esperando que genere una buena sensación en el mundo del cine”, finaliza.

La banda sonora de 98 segundos sin sombra estará disponible a partir del 18 de noviembre en plataformas digitales.

Periodista – Twitter: @DabolAR