Opinión Bolivia Ramona

  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
  • Actualizado 17:26

El extraño caso de Carla Ortiz Oporto

La cochabambina acaba de anunciar el rodaje en Bolivia de una nueva película, 'Las vidas de Laura', dirigida por el mexicano Carlos Bolado, tristemente célebre en el país por el filme 'Olvidados'
El extraño caso de Carla Ortiz Oporto.
El extraño caso de Carla Ortiz Oporto.
El extraño caso de Carla Ortiz Oporto

La trayectoria fílmica de la actriz/productora/modelo Carla Ortiz Oporto da para un guion de película de espías o agentes doble. La cochabambina acaba de anunciar en la “Llajta” el rodaje en Bolivia de una nueva película, “Las vidas de Laura”: un “thriller” psicológico, "un género poco explotado en Bolivia que combinará misterio, intriga y contenido social”, en palabras del director del filme. 

En el reparto destacan la propia Ortiz, Fernando Arze, Milton Cortez, Cristian Mercado y Reynaldo Pacheco. La dirección estará a cargo del mexicano Carlos Bolado, un viejo conocido por haber rodado en el país capítulos de la tercera temporada de la narco-serie “La reina del sur” (2021) y el nefasto largometraje "Olvidados” (2014), un agravio fascista y revisionista de la memoria colectiva sobre el Plan Cóndor. Ante la pésima acogida de esta mencionada película entre la crítica boliviana, Ortiz (nos) tildó a los críticos de “comunistas”.

Tres años después, 2017, la modelo/actriz/productora visitó Siria y Corea del Norte. De ambos viajes, salieron dos documentales titulados de igual manera: “Voice of Syria” y “Voice of North Korea”. En ambas películas de propaganda (en Siria en medio de la larga guerra civil que sufrió el país), Ortiz se autofilmaba paseando por reconocidos parajes turísticos de ambas naciones, en medio de halagos tanto al presidente Bashar al-Ásad como a Kim Jong-Un. 

Nota mental: no hace falta recordar que entrar y grabar en Corea del Norte para un cineasta/periodista extranjero está totalmente prohibido, salvo extrañísimas excepciones. Se desconoce hasta el día de hoy el lugar y la fecha del estreno y/o proyección de estas dos películas, anunciadas bajo la dirección de la propia Ortiz.

En el sitio especializado en cine internacional Imdb, solo se puede leer un dato sobre su costo: medio millón de dólares cada una. No hay ni asomo de fichas técnicas, ni afiches oficiales, más allá de fotos de la directora/presentadora posando entre ruinas (Siria) y con ciudadanos norcoreanos. ¿Por qué no se han proyectado ninguna de estos dos filmes por lo menos en Bolivia? ¿Existirán de verdad ambos documentales? ¿O fueron solo una tapadera?

Ortiz, que se autodenomina “embajadora de la paz”, fue designada también de forma sospechosa en 2017 como “embajadora de derechos humanos” por el Departamento Europeo de Seguridad e Información (DESI), la agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad. En aquella oportunidad dijo: “este nombramiento no es más que un impulso para tomar con mayor seriedad y diligencia los temas de violaciones a nuestros derechos más básicos como especie humana”. 

A inicios de noviembre de 2019, Ortiz Oporto, ejerciendo su derecho a la libertad de expresión, manifestó en sus redes sociales un apoyo explícito a las "plataformas ciudadanas" que promovieron el golpe de estado cívico/policial/militar en Bolivia. "La libertad y la democracia se defienden aunque sea con nuestras propias vidas", tuiteó el primero de noviembre de aquel año en la hoy red X.

El penúltimo traspié de Ortiz, que se diera a conocer en los años 90 del siglo pasado en telenovelas mexicanas y que reside en Estados Unidos desde hace dos décadas, llegó hace poco. En 2022 anunció -como productora- el rodaje de la adaptación de la novela de Carlos Medinaceli, “La Chaskañawi”. 

En un principio el proyecto iba a estar bajo la dirección de una dupla inédita: Antonio Eguino y Paolo Agazzi. Ortiz Oporto incluso divulgó a través de sus redes sociales varios lugares de filmación en Potosí, como Cotagaita, capital de Nor Chichas. 

En la flamante biografía de Antonio Eguino Arteaga, “Memorias de un cineasta pecador” (2024), en la página 109 se puede leer: “invertimos tiempo en la escritura del guion pero a medida que avanzábamos en el trabajo -a finales de 2022- nos dimos cuenta tanto Paolo Agazzi como yo que Carla Ortiz quería utilizar nuestra participación principalmente para conseguir fondos y mantener el control total del proyecto”. 

Evidentemente la productora/actriz Ortiz iba a ser la “Chaskañawi”, por decisión propia, a pesar de la gran diferencia de edad entre la protagonista de la ficción y ella misma, “pequeño detalle” que levantó también amplias críticas junto al “blanqueamiento” del personaje. Es "El extraño caso de Carla Ortiz Oporto", próximamente en su cine favorito.