Esto es de corazón…
Fueguito: ¿con qué se hace una campaña en Humanidades? Con corazón abandonado. ¿De qué se hace la política? De corazón parejo y lunarejo. Si no, para qué seguiría pues, ya me hubiera abandonado. Yo ya no siento tu olvido, por eso, de corazón sigo haciendo las cosas. Si no, para qué mis políticas de la amistad… Ya pues, ¿cómo que no se puede inventar el amor? Pero bueno, sigo con mi terquedad que te sobrepasa sin sobrepasarte. Me sostiene la voluntad de darle corazón a la política; para el mal amor de los políticos tengo que azar tiritas de corazón. Abrasar corazones será lo que me toca. Ya sé que no puedo hacer más que abrazar entrañas cocinando. Ojalá funcione, aunque sea solo al principio, como cuando bastaba mi esperanza en el sabor de tu esperanza.
¿Por qué hay que darles corazón a los políticos? Para que no se olviden de ser gentes… Para que no se olviden de ser felices. Aunque sea de vaca, hay que hacerles comer corazón. Corazón no les tiene que faltar. Si corazón comen en campaña, de corazón van a tener que hacer las cosas. Capaz hasta van a poder leer en la corazonada del prójimo. Siendo realistas, es decir, soñando con lo imposible, puede que ya nada de lo humano les sea ajeno. Pero bueno, bastaría con que prefieran estarse con su corazón abandonado, antes que renunciar a la lógica de su corazón y a dar siempre razones de su esperanza.
Dicen que no se castiga con la comida; y si el plato fuerte es el corazón, más feo todavía privar a cualquiera de semejante delicatessen. Para rebanar un corazón hay que tener harta paciencia. Por eso se agradece que lo hayas hecho anticucho, que lo hayas dejado tiras. Así he encontrado en tu hiel el antídoto. Tanto estar enfermo de vos, ha llegado el santo remedio, para estar de pie, descorazonado, pero entrañable. Desentrañando, extrañando y volviendo a desentrañar ha devenido un día el extrañamiento: extrañas ante vos se han tenido que volver mis entrañas. Pero que conste: desde ese entonces, cuando todavía estaba sufrido de entrañas, ya me he convencido de que en esa Esquina siempre va a estar esperándonos un corazón abrasado con sus papitas. ¿O no, Fueguito? Ahí, cuando menos lo pienses, seguro hemos de volver a apretarnos nuestras menudencias…
gordycore@gmail.com
nihil_obstat70@hotmail.com