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  • Diario Digital | sábado, 13 de agosto de 2022
  • Actualizado 13:55

El bueno, el malo y el feo

Una reseña y comparación entre las versiones de 2007 y 2018 del clásico de terror ‘Halloween’, creado originalmente por John Carpenter.
Michael Myers, el mítico asesino en serie protagonista de las películas de terror ‘Halloween’. CHARLES STREET TIMES
Michael Myers, el mítico asesino en serie protagonista de las películas de terror ‘Halloween’. CHARLES STREET TIMES
El bueno, el malo y el feo

Desde hace más de una década atrás el cine de Hollywood ha experimentado con el sistema de franquicias. Replicando la fórmula de muchos otros sectores (restaurantes, tiendas de ropa o cafeterías); los grandes estudios y algunos más pequeños, pero firmes con su propuesta fílmica han obtenido buenos, grandes y jugosos resultados al expandir y extender el universo de sus películas con secuelas. Claro está que a veces son extendidas ignorando la calidad y la unicidad del primer filme, un tema que merece su propio debate.

Desde la acción a la comedia, el romanticismo enfermizo y la fantasía, las franquicias se han encargado de posicionar a ciertos personajes dentro de la cultura popular a través de los años resaltando los ideales de Superman o del Capitán América, el gran poder que conlleva una gran responsabilidad y hasta el momento de entender que no importa si eres un simple panda, quizás el futuro del kung fu esté en tus manos.

Pero también, parte del poder de las franquicias, “buenas franquicias”, es dejar marcada y grabada en los recónditos de nuestro subconsciente el temor a dormir y no despertar, el romantizar la deplorable vida de un pirata y el olvidar que Mike Myers en la vida real solo es un comediante más, no una máscara blanca de pura potencia que puede acabar con cualquiera.

John Carpenter es un director de cine, guionista y compositor de bandas sonoras estadounidense, el principal creador de muchas de las películas que marcaron a toda una época, con títulos como Hallowen o La Cosa; consagrándolo como uno de los principales exponentes en el género y dejando como legado la banda sonora más reconocida del mundo, “Halloween Theme”. Además, posicionó a Michael Myers como importante y transcendente en la historia del cine, gozando de siete secuelas (de dudosa calidad), un remake en 2007 y un último borrón y cuenta nueva en 2018. 

Precisamente en 1978 el director no gozaba con un gran presupuesto por eso aprovechó todo lo que tenía a su alrededor para crear y dar vida no solo a un personaje icónico, sino, a un clásico de las películas de terror, aclamada por la crítica y que el día de su estreno provocó que los espectadores pasasen del terror al horror con reportes que indican que hubo diversos casos de crisis nerviosas y estrés entre la audiencia.

Mas que provocar un versus entre la versión original de Carpenter y el remake Rob Zombie, es necesario decir que la versión de 2007 es más que una buena película, siendo poco valorada dentro de toda la saga. Hallowen, la de 1978, cuenta con una premisa sencilla e innovadora para su época. Un niño de 6 años es recluido en una institución mental tras asesinar a su hermana a sangre fría, 15 años después el día de Halloween logra escapar volviendo a su pueblo matando a quien tenga en frente hasta llegar a su objetivo. En la versión de Zombie, el director y también músico logra matar dos pájaros de un solo tiro. No solo presenta un remake de un clásico, sino que además también funciona como una precuela a la misma.

En esta versión se acude al cine gore, contando de manera muy buena los orígenes, la infancia y la estadía del brutal asesino en un manicomio. Captura la misma brutalidad en lo que queda de película, con muchas muertes crudas e inesperadas además de violentas y literales. Con un Michael Myers tan potente e inesperado, siendo el actor del mismo el más imponente de todos en cuanto a complexión física.

Antes del remake de 2007 todas las secuelas de Hallowen solo hicieron que la misma saga se desvirtuara y hasta cayera en filmes muy promedios y bastante básicos, ¿Qué tiene de distinta esta nueva secuela (2018)? Solo que decide ignorar todas las anteriores para ser presentada como una continuación directa de la original, tratando de ser un homenaje a la original y con el regreso de Jamie Lee Curtis al reparto. La primera parte de la película se presenta muy bien, dándonos contexto de lo que paso en los últimos cuarenta años e incluso introduciendo a nuevos personajes. El problema está cuando empieza la segunda mitad, cuando se vuelve bastante predecible, nada nuevo y bastante igual a la original, quizás el único aporte nuevo sea el hecho de que Jamie Lee Curtis y Michael Myers ya tienen cuarenta años encima.

Muchas escenas se sienten forzadas, se hace un excesivo uso de la música para anticipar las situaciones de muerte o aparición de Myers, además de tomas en contrapicada para marcar lo imponente del personaje que se ven arruinadas con diálogos bastante torpes. Con agrado o no, debemos aceptar que la película en cuestión no es mala en comparación a muchas producciones recientes en este género que son bastante estúpidas (Anabelle, La llorona, Slenderman) y en donde simplemente el poder del amor le gana a todo (El conjuro 3). Pues en contraste, el filme logra su cometido. Ser una secuela muy y bastante aceptable de la original.

Estudiante de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo” Regional Cochabamba.