Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 05 de diciembre de 2021
  • Actualizado 19:07

Yassir niega extorsión y permanece en Potosí a la espera de una audiencia cautelar

A pesar de que se había anunciado que Molina sería trasladado a un penal de Oruro, el representante de la agrupación cochabambina permanece detenido en el juzgado departamental de Potosí a la espera de una audiencia de medidas cautelares por, presuntamente, haber agredido a un reo, según informa la Agencia de Prensa Gráfica.

El líder de la RJC, Yassir Molina, en el juzgado departamental de Potosí. BTV
El líder de la RJC, Yassir Molina, en el juzgado departamental de Potosí. BTV
Yassir niega extorsión y permanece en Potosí a la espera de una audiencia cautelar

Yassir Molina, líder de la Resistencia Juvenil Cochala (RJC), negó las acusaciones de extorsión que realizaron algunos reos del penal de Cantumarca en su contra. Para Molina, el caso fue montado por algunos policías y reclusos del recinto.

A pesar de que se había anunciado que Molina sería trasladado a un penal de Oruro, el representante de la agrupación cochabambina permanece detenido en el juzgado departamental de Potosí a la espera de una audiencia de medidas cautelares por, presuntamente, haber agredido a un reo, según informa la Agencia de Prensa Gráfica.

Desde el perfil de Facebook del líder de la RJC se realizó una publicación explicando que Molina y el resto de integrantes de la agrupación cochabambina “trataron de adecuar los ambientes del lugar, pintaron paredes, arreglaron los baños y el sistema de luz” gracias a una colaboración que recibieron en pasados días.

"Lamentablemente vivir bien había sido un delito", así se refirió el integrante de la Resistencia Juvenil Cochala (RJC) Yassir Molina acerca de las protestas que se originaron en el penal de Cantumarca en Potosí, y negó que exista una pugna de poder al interior del mismo o que haya extorsionado a los reclusos.

"Aquí no hay una pugna de poder como lo indican, nosotros vivíamos en un pabellón totalmente diferente, totalmente aislados. A mí no me interesaba entrar a la población ni se hizo ningún cobro irregular. Gracias a la ayuda llegó pintura y otras cosas para mejorar los ambientes", dijo Molina.

Ayer, a raíz de estas denuncias, un juez de instrucción penal ordenó el traslado de Molina al penal de San Pedro en Oruro.