31 DÍAS PERDIDO EN LA SELVA
"Voy a hacer música para ti", la promesa que Jhonatan le hizo a Dios antes de su rescate
Jhonatan Acosta Abuid sobrevivió a 31 días perdido en la selva de Baures, Beni. Para mucha gente es un "milagro" que el joven, de 30 años, haya sido encontrado con vida en el bosque.
Antes de ese "rescate milagro", Jhonatan le hizo una promesa a Dios. Desde el Hospital Hugo Banzer de Baures, el sobreviviente contó que su talento es cantar y tocar la guitarra.
"Allá (en la selva) le hice promesas a Dios, promesas que no pienso dejarlas a un lado. Vamos a retomar el camino de Dios (...). Yo canto, pero todo este tiempo he estado haciendo música mundana, otro tipo de música. Y y yo le decía (a Dios) voy a hacer música para ti, voy a hacer música para ti", señaló.
Durante varias noches, Jhonatan soñó que estaba en su hogar, donde lo abrazaban y le ofrecían comida, pero al amanecer volvía a la realidad. Estaba perdido en el bosque. En más de una oportunidad, vio al despertar huellas de tigres a su alrededor. "Él estaba cuidándome. Era Dios".
Su rescate emocionó a todo el pueblo de Baures. La gente celebró la vida de Jhonatan con petardos y bandas de música.
RESCATE Los hermanos Acosta Abuid nunca perdieron la fe, pese a los rumores que escucharon de algunas personas que daban por muerto a Jhonatan. Estaba más unidos que nunca, al interior de la selva, y acompañados de amigos y pobladores que, al igual que ellos, le pusieron pausa a sus actividades cotidianas para seguir con la búsqueda.
Jhonatan, junto a cuatro amigos, ingresó el 25 de enero a la selva a cazar. También un 25, pero de febrero, salió de ahí.
El grupo, entre ellos el hermano de Jhonatan, que se había internado en el bosque, estaba pronto a retornar al campamento, cuando escucharon un grito.
Uno de los hombres pensó que era el hermano de Jhonatan debido a que se habían dividido para abarcar más terreno. Ya iban a reunirse para volver al campamento, donde las hermanas Acosta aguardaban noticias. A unos 400 metros de distancia vieron al joven que estaba desaparecido, totalmente cambiado. Tenía crecida la barba y la ropa sucia. Estaba parado con su escopeta. "Sáquenme de aquí, les voy a pagar", les dijo.
Le dieron agua y unos dulces. Jhonatan estaba muy débil, pero caminaron unos dos kilómetros hasta llegar al campamento, donde pudo asearse, cambiarse de ropa y alimentarse. Luego, emprendieron viaje hasta Baures.
Milade Acosta, hermana del joven, fue a la iglesia de Baures, apenas llegó al pueblo, para agradecer el milagro y, desde ahí, confirmó que su hermano había sido encontrado y agradeció a todas las personas que apoyaron en la búsqueda.
Jhonatan se encuentra estable y recibe atención médica. Luce otro aspecto, en relación al momento de su rescate. Le raparon el cabello y le quitaron la barba.