Victiman a comunario de Punata mientras vigilaba un pozo de agua
20 de septiembre de 2007 (16:46 h.)
Un joven padre de familia de 25 años, fue abatido a tiros en Punata, mientras resguardaba junto a otra pareja, la bomba de agua y el pozo de su comunidad, que están instalados en un terreno disputado desde hace tiempo por un violento hombre, que fue identificado como el autor del brutal ataque. Un muerto y un herido es el saldo trágico del hecho.
Grover García de 25 años, Paulino Montaño de 52 y su esposa, habían sido escogidos para que la noche del martes montaran vigilancia, alrededor de la bomba de agua instalada recién en el pozo que usa la comunidad y que está situado en un terreno de cinco hectáreas de la zona Sacasirca, que los comunarios pretenden urbanizar.
Fortunato Miranda de 62 años, un hombre que disputa la propiedad de esas tierras, conocido en el sector por su carácter irascible y violento, habría acudido al lugar con dos armas, al parecer una de calibre 32 corto y otra 48 o una 9 milímetros, vigiló a los guardias comunales mientras acullicaban y cuando éstos se dispusieron a dormir sobre unos cartones, se acercó hasta allí y disparó a quemarropa a Grover García y luego le dio un tiro a Paulino Montaño.
El agresor comenzó a correr para darse a la fuga, pero al percatarse que Paulino Montaño se había levantado e intentaba huir a pesar de estar herido, volvió a disparar hasta verlo caer. La esposa de Paulino no sufrió ninguna herida y contó que reconoció a Fortunato Miranda, cuando la luz de la luna le reveló sus facciones.
Una ambulancia del hospital de Punata salió de inmediato a auxiliar a los comunarios y cuando el médico intentaba volver al vehículo para buscar algunos equipos, una ráfaga de balas atentó contra su vida y tuvo que arrastrarse por el suelo unos 150 metros para evitar que alguna le hiriera.
Antecedentes
Las autoridades de San Benito, dijeron que Fortunato Miranda fue quien le prendió fuego a la maquinaria que excavaba el pozo en el mismo terreno y amenazó de muerte a los comunarios y a los arquitectos que realizaban mediciones del terreno, con un fusil Máuser en las manos.
La Fiscalía está enterada de estos antecedentes y ahora se espera que la Policía aprehenda al sindicado de la muerte de Grover García y el intento de homicidio de Paulino Montaño.
Grover García dejó en la orfandad a un niño de 3 años y a un bebé de cinco meses de gestación. Paulino Montaño, internado en el hospital de Punata con dos balazos, ya fue estabilizado y contó desde su lecho, que también reconoció a Fortunato Miranda pues les habría disparado de frente. Los comunarios, explicaron que desde hace cuatro días diferentes grupos de campesinos montaban guardia para vigilar el pozo y la bomba de agua, sin imaginar que las amenazas de muerte de Miranda, se cumplirían el martes a las 23:00 horas.
Grover García de 25 años, Paulino Montaño de 52 y su esposa, habían sido escogidos para que la noche del martes montaran vigilancia, alrededor de la bomba de agua instalada recién en el pozo que usa la comunidad y que está situado en un terreno de cinco hectáreas de la zona Sacasirca, que los comunarios pretenden urbanizar.
Fortunato Miranda de 62 años, un hombre que disputa la propiedad de esas tierras, conocido en el sector por su carácter irascible y violento, habría acudido al lugar con dos armas, al parecer una de calibre 32 corto y otra 48 o una 9 milímetros, vigiló a los guardias comunales mientras acullicaban y cuando éstos se dispusieron a dormir sobre unos cartones, se acercó hasta allí y disparó a quemarropa a Grover García y luego le dio un tiro a Paulino Montaño.
El agresor comenzó a correr para darse a la fuga, pero al percatarse que Paulino Montaño se había levantado e intentaba huir a pesar de estar herido, volvió a disparar hasta verlo caer. La esposa de Paulino no sufrió ninguna herida y contó que reconoció a Fortunato Miranda, cuando la luz de la luna le reveló sus facciones.
Una ambulancia del hospital de Punata salió de inmediato a auxiliar a los comunarios y cuando el médico intentaba volver al vehículo para buscar algunos equipos, una ráfaga de balas atentó contra su vida y tuvo que arrastrarse por el suelo unos 150 metros para evitar que alguna le hiriera.
Antecedentes
Las autoridades de San Benito, dijeron que Fortunato Miranda fue quien le prendió fuego a la maquinaria que excavaba el pozo en el mismo terreno y amenazó de muerte a los comunarios y a los arquitectos que realizaban mediciones del terreno, con un fusil Máuser en las manos.
La Fiscalía está enterada de estos antecedentes y ahora se espera que la Policía aprehenda al sindicado de la muerte de Grover García y el intento de homicidio de Paulino Montaño.
Grover García dejó en la orfandad a un niño de 3 años y a un bebé de cinco meses de gestación. Paulino Montaño, internado en el hospital de Punata con dos balazos, ya fue estabilizado y contó desde su lecho, que también reconoció a Fortunato Miranda pues les habría disparado de frente. Los comunarios, explicaron que desde hace cuatro días diferentes grupos de campesinos montaban guardia para vigilar el pozo y la bomba de agua, sin imaginar que las amenazas de muerte de Miranda, se cumplirían el martes a las 23:00 horas.