Viajeros obstaculizan controles y se arriesgan a sufrir accidentes
Después del trágico accidente ocurrido en Arica, hace ocho días, en el que perdieron la vida nueve bolivianos y un chileno, algunos empresarios del transporte interdepartamental no toman previsiones y permiten que choferes en estado de ebriedad pretendan conducir ómnibuses, desde Cochabamba hasta Iquique o Arica.
Muy molesto, el director de Tránsito en la Terminal de Buses, coronel Daniel Mérida, relató que el fin de semana interceptaron un bus de la flota Trans Luján, cuyo chofer había consumido bebidas alcohólicas y pretendía llevar a cerca de 50 pasajeros a Iquique, Chile.
“Lo detuvimos, pero nos sorprendimos porque habían pasajeros enojados por demorarles la salida y se quejaban por el perjuicio. No entendemos estas actitudes, estamos cuidando sus vidas”, sostuvo. En otro caso, detectaron un bus de otra flota, sucio, lleno de chulupis y con signos de fallas mecánicas. “Viajaba una delegación a bordo y discutieron entre sus miembros por salir o no en esas condiciones. Al final lo sometieron a votación, lo cual es absurdo y se los advertimos pero respondieron: es nuestra vida coronel, si morimos, morimos. Es gente irresponsable y no podemos permitirlo”, dijo.
Acotó que hay buses que salen después de la medianoche de las afueras de la terminal, para cobrar pasajes más baratos, especialmente con destino al Chapare. Controlarlos les es imposible.
“No podemos garantizar la seguridad de esos vehículos”, admitió Mérida.