Vecinos del barrio Canadá linchan a presunto ladrón

Un hombre de 45 años descendió de un trufi en el kilómetro 7 de la avenida Blanco Galindo y se dirigió al Barrio Canadá, en la zona de Colcapirhua. Un sujeto bajó de una vagoneta blanca para atracarlo, una mujer gritó y los jóvenes que jugaban en una canchita deportiva cercana, aprehendieron al presunto ladrón y le dieron una brutal golpiza hasta matarlo, mientras los cómplices se daban a la fuga en el motorizado.

Este es el noveno delito de linchamiento ejecutado en Cochabamba, en lo que va de la gestión 2008. De nada sirven las campañas que intentan hacer entender que el linchamiento es un sinónimo de homicidio y hasta de asesinato. Hasta los medios de comunicación continúan informando de estos hechos como si se trataran de actos de “justicia por mano propia”, cuando la justicia nada tiene que ver con la matanza.

En este caso, jóvenes deportistas del barrio Canadá habrían liderado y participado del crimen según el testimonio de un hombre que fue abordado por los delincuentes. Éste dijo que al bajar del trufi y caminar hacia el barrio Canadá, vio una vagoneta blanca estacionada a media cuadra. Al llegar por el sector, un joven armado con un cuchillo bajó de la vagoneta, lo interceptó y lo amenazó.

“Me dijo que me iba a matar si no le entregaba todo lo que llevaba, yo me resistí, lo agarré del brazo y los dos caímos al suelo, entonces vinieron los muchachos de la cancha a ayudarme”, describió la víctima del atraco.

Una mujer gritó pidiendo auxilio y los jóvenes de la cancha de fulbito, acudieron presurosos para aprehender al ladrón, mientras sus otros dos cómplices se daban a la fuga en el motorizado. Los golpes fueron contundentes.

El cuerpo sin vida del joven, fue encontrado ayer en la madrugada por efectivos de la División de Homicidios de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), con múltiples señales de contusiones.

En 12 meses de la gestión del año 2007, cinco personas fueron linchadas en Cochabamba. Sin embargo, en menos de 5 meses del 2008, se superó la cifra anterior y 9 personas fueron asesinadas con la falsa excusa de la “justicia por mano propia”, considerado un acto cobarde que es instigado principalmente por personas que han tenido problemas personales con la Policía o con la justicia ordinaria.