Valentina ya descansa; verdugo admite su culpa y pasará 30 años en El Abra
Randy Escalera Pardo escuchó su condena desde una cama de hospital. Su sentencia ya fue ejecutoriada y se encuentra desde ayer por la tarde en el penal de máxima seguridad del departamento.
“Por secretaría extiéndase el mandamiento de condena en contra del señor Randy Escalera Pardo”. Con esas palabras, el juez Anticorrupción y Violencia Contra la Mujer No. 1 de Cochabamba concluyó ayer la audiencia de procedimiento abreviado donde el feminicida de Adriana Valentina U.L. recibió 30 años de privación de libertad, sin derecho a indulto, mientras se encontraba en una cama del Hospital Viedma. Su sentencia ya fue ejecutoriada, es decir, no se acepta recurso alguno en contra de ella.
Escalera Pardo (22) se encontraba hospitalizado desde el domingo 29 de enero por la noche. La Policía lo encontró con una herida en el cuello en la habitación de un hostal de Cochabamba, donde Valentina (21) ya estaba sin vida. Ayer por la tarde, el condenado fue dado de alta y trasladado al penal de El Abra, donde pasará los próximos 30 años.
Randy admitió su culpabilidad y pidió un juicio abreviado. Durante el proceso, se conoció que el joven mandó un mensaje por WhatsApp a su madre diciéndole que “hizo algo malo”. Sobre un posible encubrimiento de los familiares, el fiscal Edson Orellana dijo que el sentenciado no dio mayores datos y que analizarán si corresponde o no ampliar la investigación a otras personas.
Para la familia doliente, el entorno del ahora sentenciado conocía de lo ocurrido con Valentina, pero prefirió callar sabiendo de su angustia. Denunciaron que algunos familiares del feminicida los acompañaron en la búsqueda presuntamente para despistarlos.
DESPEDIDA
Valentina ya descansa en el Cementerio Jardín Concordia. A pocas horas de haberse conocido la condena, la familia y amigos acompañaron a la joven a su última morada, donde le expresaron sus sentimientos.
“Mi hijita era una niña muy responsable, dulce, cariñosa y muy detallista”, dijo Grinelda, madre de la víctima.
TRES DÍAS DE ANGUSTIA
Valentina quería ser una gran chef repostera, pero segaron su vida. Salió de su casa el jueves 26 de enero, a las 13:00, para almorzar con su enamorado Randy, pero no regresó a su hogar. Su familia recurrió a medios de comunicación y pegó afiches en distintas calles con la esperanza de encontrarla sana, pero su cuerpo sin vida fue hallado el domingo, al promediar las 20:00, en la habitación de un hostal ubicado en la avenida Aniceto Arce.
La búsqueda terminó a los tres días de la desaparición. La Policía llegó al inmueble, al llamado de los administradores del alojamiento, pero Randy intentó evitar su ingreso moviendo un ropero hasta la parte posterior de la puerta. Quiso quitarse la vida, pero los uniformados lo auxiliaron y trasladaron al hospital más cercano.
El 26 de enero, la joven se encontró con su enamorado y luego debía presentarse en una entrevista laboral, pero sus planes cambiaron. Al promediar las 16:40, la pareja ingresó a un hostal ubicado en la avenida Aniceto Arce, informó el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) de Cochabamba, Alfredo Saravia.
Cámaras de vigilancia de negocios y viviendas próximas al alojamiento captaron a la pareja tomados de la mano, mientras caminaban por la acera antes de ingresar al lugar. Según la autopsia, Valentina perdió la vida por compresión cervical externa y asfixia mecánica por estrangulamiento a mano a la 01:00 del 27 de enero, es decir, unas ocho horas después de su ingreso al hostal. Randy permaneció en la habitación con el cadáver de su enamorada por más de 60 horas.
Trabajadores del hospedaje vieron a Randy por última vez a la hora de su ingreso. Al día siguiente, personal llamó a la puerta, pero el joven respondió desde el interior de la habitación. Avisó que iba a quedarse otro día más y que el pago lo haría por QR, según información que conoció la jefa de Servicios Legales Integrales Municipales (SLIM) Cochabamba, Tatiana Herrera.
Acotó que una trabajadora de turno se percató el domingo 29 de enero, por medio de las redes sociales, que los jóvenes alojados estaban siendo buscados por sus familiares. Le comunicó la situación a la administradora del hostal y, de esa manera, se aproximaron al piso donde estaba Valentina y Randy. Sintieron un mal olor y llamaron a la Policía.
ANTECEDENTES DE VIOLENCIA
Valentina y Randy comenzaron una relación sentimental hace tres meses. Ambos estudiaban gastronomía y se conocieron en un café, donde ella estaba haciendo su pasantía.
La joven sufrió violencia. En diciembre, su verdugo le rompió el celular. Le pidió disculpas y la convenció de seguir con la relación, pero continuaba celándola. Valentina terminó su enamoramiento hace unas dos semanas, no obstante, siguió buscándola y hostigándola.
Según una amiga, ella estaba sufriendo. No quiso preocupar a su madre debido a que estaba delicada de salud y en recuperación. El 26 de enero estaba decidida a terminar definitivamente su noviazgo, pero su novio acabó con su vida.
Valentina es la primera víctima de feminicidio en Cochabamba en lo que va de este año.