Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 17 de agosto de 2022
  • Actualizado 09:18

Trópico: implicados en 4 feminicidios salen libres y hay temor en familias

Por los asesinatos en Tres Arroyos, hay un sentenciado y cinco investigados fueron absueltos. El condenado los vinculó a los crímenes, pero autoridades ven ‘falta de pruebas’.

Altar en memoria de las víctimas de feminicidio en Tres Arroyos, donde la gente acude a pedirles ‘favores’. DICO SOLÍS
Altar en memoria de las víctimas de feminicidio en Tres Arroyos, donde la gente acude a pedirles ‘favores’. DICO SOLÍS
Trópico: implicados en 4 feminicidios salen libres y hay temor en familias

Entre el 10 de febrero y el 1 de marzo de este 2021, los investigadores desenterraron los cuerpos de cuatro mujeres asesinadas en la comunidad de Tres Arroyos, del municipio de Villa Tunari, ubicado en la región del Trópico de Cochabamba. A nueve meses de haberse descubierto los crímenes que conmocionaron a toda Bolivia, cinco hombres, que estaban siendo investigados por los feminicidios, fueron absueltos, es decir, declarados ‘inocentes’ presuntamente por ‘falta de pruebas’, mientras las familias de las víctimas temen por su integridad. Por el caso, Omar Fernández Herrada (de 27 años), primo de una de las jóvenes asesinadas, es el único sentenciado.

Una vivienda ubicada en Tres Arroyos, una zona turística del Trópico cochabambino, se convirtió en un cementerio de mujeres. Mónica Olmos H., Nayeli Lizarazu A., Beatriz García U. y Margarita Maldonado R. fueron halladas enterradas en fosas de esa propiedad, entre el 10 de febrero y el 1 de marzo de este año. Todas estaban desaparecidas desde distintas fechas; el caso más antiguo era de agosto de 2017.

Omar Fernández fue detenido tras que hallaran el primer cuerpo, de Mónica (su prima que estaba desaparecida desde el 20 de diciembre de 2020), el 10 de febrero. Admitió su culpabilidad y se sometió a un procedimiento abreviado donde fue sentenciado a 30 años de cárcel, sin derecho a indulto, por feminicidio. Días después, amplió su declaración, cambió su versión y aseguró que el autor era su jefe Juan Dennys G.M., quien habría sido enamorado de Olmos, y reveló la existencia de otros cuerpos bajo tierra en Tres Arroyos.

Dijo que fue obligado bajo amenazas a autoinculparse. Acotó que su jefe se dedica al narcotráfico y que, al igual que los otros hombres que estaban siendo investigados, trabajaba pisando coca para él. Dennys G.M. (35), Claudio L.G. (26), Damián L.G. (31), David S.R. (29) y Ronald T.L. (27) fueron absueltos y consiguieron su libertad. Se conoció que los tres primeros ya dejaron la prisión, mientras los otros se encontraban ayer tramitando su salida. El 3 de noviembre, les concedieron libertad, pero la parte denunciante pidió la revocatoria. Este recurso fue resuelto y recientemente ratificaron el fallo en favor de los acusados.

Para Magda, la mamá de Mónica, existían las pruebas suficientes en contra de los investigados. Lamentó el fallo a favor de los acusados y teme que atenten contra su integridad y la de su familia considerando que tuvieron una ‘papel clave’ para que se descubrieran los feminicidios en Tres Arroyos. Nunca dejaron de buscarla, pese a las amenazas y ‘dudosas’ pesquisas de algunos efectivos policiales de Villa Tunari. Las investigaciones siguieron y, junto con dos investigadores que se desplazaron de Cochabamba al Trópico, dieron con el cuerpo de Mónica y luego hallaron a las otras tres jóvenes más.

“Nos dicen que no hay pruebas suficientes siendo que hay tantas como la triangulación de llamadas, pero no han tomado nada en cuenta. Supuestamente él único autor es el que tiene sentencia, pero hay otras pruebas y declaraciones que confirman que mi hija era amenazada de muerte. Me han dicho que ya no hay nada que hacer, que ellos están libres y que solo me queda resignarme (…). Estoy muy dolida porque quería justicia para mi hija, pero no lo he logrado, he gritado al mundo entero que quería justicia, pero creo que solo hay para los que tienen plata y yo no tengo nada para dar”, lamentó Magda.

La mujer continúa recibiendo amenazas y, al saber que los implicados en los feminicidios han sido liberados, teme por su familia. Dijo que han intentado golpearla e incluso ha sido amenazada frente al fiscal del caso, pero no le dieron medidas de protección.