Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 27 de junio de 2022
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Tras sangriento crimen, velan a efectivos, crece impotencia y revelan que GACIP recibió 6 balazos

La familia de David Candia, el voluntario del GACIP que fue asesinado este martes en Porongo, relató que el joven fue impactado con dos disparos en la cabeza. El cuerpo del uniformado y el del sargento Alfonso Chávez son velados entre el dolor, pedidos de justicia y quejas.
Los restos mortales del sargento Alfonso Chávez, acompañados por sus camaradas. El efectivo fue asesinado en Porongo junto a otro uniformado y un voluntario del GACIP. APG
Los restos mortales del sargento Alfonso Chávez, acompañados por sus camaradas. El efectivo fue asesinado en Porongo junto a otro uniformado y un voluntario del GACIP. APG
Tras sangriento crimen, velan a efectivos, crece impotencia y revelan que GACIP recibió 6 balazos

El martes de feriado, que comenzó con celebraciones por el Año Andino Amazónico Chaqueño 5530, cerró con uno de los sucesos más lamentables que golpeó a la Policía Boliviana y a la población en general en los últimos tiempos. El asesinato a sangre fría de dos efectivos de la entidad verde olivo y un voluntario del Grupo de Apoyo Civil a la Policía (GACIP), que fueron acribillados por antisociales en el municipio de Porongo (Santa Cruz), dio curso a que la Fiscalía abriera una investigación de oficio y motivó que las preguntas en torno al crimen se acumulen.

Mientras las averiguaciones avanzan y la Policía intensifica las labores de rastrillaje junto a operaciones aéreas para dar con los responsables, los cuerpos de los caídos en su deber son velados por sus deudos.

Es el caso del voluntario David Candia, miembro del GACIP que resultó ultimado con seis disparos. El papá del joven asesinado, Líder Candia, relató que su hijo prestaba servicios desde hace aproximadamente cuatro años y que no contaba con los elementos necesarios para hacerlo. Según la versión familiar, David fue llamado de manera urgente, la jornada del feriado, y no tenía recursos para trasladarse hacia la unidad.

"Lo llamaron urgente para que fuera a poyar. Encontró un amigo y lo llevó. No les dan armas, nada. Yo lo vi a las 14:00, pero no me dijo que iba a ir a trabajar, no me dijo nada", contó Líder, en Unitel, para agregar que, tras enterarse de que habían matado a su hijo, estuvo en la morgue desde las 20:30 hasta las 3:00 de la madrugada.

David Campo, cuñado del voluntario, reveló que fue entonces cuando les informaron que el uniformado recibió seis impactos de bala en su humanidad. David Candia fue quien más disparos recibió de los criminales. Dos de las balas impactaron su cabeza, otra, su pecho.

"Lo que llama la atención es que ni la Policía ni el GACIP le brindaron un sueldo o algún pasaje para que se pudiera mover", se quejó el cuñado.

David narró que el voluntario lo buscó para que él pudiera trasladarlo hacia su unidad en el Urubó, pero que no pudo hacerlo porque estaba ocupado. Entonces, tuvo la sensación de que la víctima quería despedirse.

VELADOS

Los restos mortales del miembro del GACIP (deja una niña en la orfandad) y del sargento Alfonso Chávez son velados este miércoles por sus dolientes, quienes se despiden de ellos entre gritos por justicia, impotencia y la necesidad de que exista celeridad en las investigaciones para dar con los asesinos.

Alfonso, que había nacido en La Paz, es velado en el complejo policial de la avenida Paraguá, mientras que el cuerpo de David es acompañado, en silencio, en su domicilio, situado en el sexto anillo.

EL CRIMEN

El sargento mayor Eustaquio Olano, el sargento primero Alfonso Chávez y el policía voluntario del GACIP David Candia murieron acribillados este martes en Santa Cruz, donde realizaban tareas de patrullaje en el municipio de Porongo.

Los autores del crimen serían entre dos y tres hombres, posiblemente extranjeros (colombianos), que se hallaban dentro de una vagoneta tipo Ipsum de color gris. La Policía confirmó que ninguno de los tres victimados realizó disparos con armas de fuego. Se conoce también que un policía, que se había trasladado en una moto para reforzar las tareas, se percató del hecho y consiguió escapar con vida.