Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 26 de noviembre de 2022
  • Actualizado 14:51

Rescataron el cadáver del técnico municipal que quedó enterrado cuando monitoreaba

El obrero de la Alcaldía de La Paz trabajaba este miércoles, cuando, de pronto, parte del material cayó encima de su humanidad.
La imagen del sitio en el que quedó enterrado el cuerpo de un obrero municipal paceño. REALIDADES BOLIVIA
La imagen del sitio en el que quedó enterrado el cuerpo de un obrero municipal paceño. REALIDADES BOLIVIA
Rescataron el cadáver del técnico municipal que quedó enterrado cuando monitoreaba

El cuerpo de un técnico de la Secretaría Municipal de Gestión Integral de Riesgos (SMGIR) de la Alcaldía de La Paz fue rescatado del río Teja Jahuira, de la zona San Isidro, después de que en horas de la tarde quedara enterrado cuando realizaba labores de monitoreo en dicha cuenca.

Un comunicado del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz señala que el hecho ocurrió a las 15:30, cuando se efectuaban tareas de verificación a las labores de reparación a la bóveda en el tramo de San Isidro.

“En trabajos de monitoreo, a las 15:30, el técnico que realizaba el monitoreo ingresó (al río) para verificar que se había encontrado la clave de la bóveda; mientras se realizaba la excavación y, de manera intempestiva, cayó parte del material”, informó el titular de SMGIR, Juan Pablo Palma, a los periodistas, en el lugar del hecho.

La víctima trabajó nueve años en la SMGIR. El cuerpo fue trasladado a la morgue judicial. Efectivos de Bomberos Antofagasta, con apoyo de canes, rescataron el cadáver de la víctima después de cuatro horas.

“Ha sido un accidente laboral que afectó a uno de nuestros compañeros de trabajo”, dijo Palma y afirmó: “Queremos transmitir, a nombre del alcalde Iván Arias, de la Alcaldía y de todos los compañeros de trabajo, nuestra más sentida condolencia a toda la familia”.

La Alcaldía recuerda que dichas labores comenzaron el sábado (12), mientras que la tarde de este miércoles se procedió a verificar si las excavaciones ya habían llegado a la clave de la bóveda.

“En esos momentos, de forma imprevista, parte del material cedió atrapando al técnico municipal”, añade el documento.