Vocales de la Sala Penal 1 ordenaron que se revoque la libertad del uniformado y que de oficio se procese al juez Óscar Flores, pues su fallo se basó en “mitos y prejuicios sociales”

Procesarán al juez que liberó a policía acusado de violar a mujer



La noticia de que un juez había liberado el 2 de marzo a un policía acusado de violar a una ciudadana, con el argumento de que el uniformado tenía “muchos méritos”, causó revuelo en las redes sociales que con mensajes deploraron el accionar de la justicia. La decisión fue apelada y la Sala Penal 1 no solo revocó la libertad del sindicado, sino que además ordenó un proceso de oficio en contra del juez responsable.

La información fue corroborada por Julieta Montaño, directora de la Oficina Jurídica para la Mujer, que defiende a la ciudadana agredida por el policía. “Hemos apelado la decisión del juez Óscar Flores porque estaba basada en mitos y prejuicios que tiene la sociedad contra las víctimas de violencia sexual. Con toda prepotencia, el juez ni siquiera hizo un análisis jurídico para justificar su decisión. Solo expresó los prejuicios que él mismo ha internalizado”, recordó Montaño.

Para el juez de Instrucción Cautelar de Quillacollo Óscar Flores, de nada sirvió que la víctima haya reconocido en un desfile identificativo a su agresor. El 2 de marzo, Flores sostuvo que el acusado recibió un Emblema de Oro de la Policía y “que él sabe que esas distinciones solo se las dan a gente de conducta intachable”, por lo que puso en duda la versión de la víctima y liberó al efectivo. La vocal de la Sala Penal 1 y presidenta del Tribunal de Justicia de Cochabamba, Nuria Gonzáles, dispuso que de oficio todos los obrados sean remitidos al Consejo de la Magistratura para que el juez de Quillacollo sea procesado y sancionado, “pues considera inconcebible que una autoridad tome decisiones tan serias, sin fundamentar en derecho y desde una perspectiva de género”, amplió Julieta Montaño.

ANTECEDENTES La noche del 3 de noviembre de 2015, una mujer caminaba junto a su hijo de dos años por la zona del puente Rojo, en Quillacollo, cuando fue interceptada por un vehículo patrullero del que bajaron dos policías.

Le pidieron su identificación y como no la llevaba, la subieron al vehículo. La agredida narró que fue conducida hasta la granja experimental de la zona de Pairumani donde fue violada por el cabo Óscar G. L. mientras su compañero se llevaba al niño a unos metros. Los uniformados amenazaron a la víctima con “hacer desaparecer” a su hijo si ella contaba lo sucedido. La mujer demoró unos días en denunciar, pero finalmente lo hizo.

El 8 de noviembre, el juez de Capinota ordenó la detención de Óscar G.L. en la cárcel de San Pablo de Quillacollo hasta el 2 de marzo de 2016, cuando el juez Óscar Flores lo libera.

Es un delito

El policía podría ser sentenciado con una pena de 15 a 25 años de reclusión, si fuera hallado culpable en un juicio oral.