Policía niega extorsiones y dice que comunarios protegen narcos
07 de julio de 2010 (22:19 h.)
[caption id="attachment_36440" width="460" caption="El sargento Cecilio Laucana cuando era internado de emergencia en el hospital. -foto: dico soliz "]
Las denuncias de los comunarios de Llave Grande, en sentido de que los policías del Grupo Especial de Control de Coca (GECC) los extorsionaron, en al menos tres ocasiones, fueron calificadas por los jefes de la institución verde olivo como “falsas y un invento destinado a encubrir y proteger al narcotráfico que se ha instalado en la zona”.
El comandante de la Policía de Cochabamba Hernán Trujillo informó que los cuatro policías que conformaban la patrulla que fue a Llave Grande, pertenecen al Grupo Especial de Control de Coca (GECC) y no a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico como se dijo en principio. El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) del Cercado, coronel David Manzano también desvirtuó las denuncias de los comunarios y dijo que es necesario preguntarse: “¿hay una especie de contubernio entre los comunarios y los que transportaban coca? ¿Son cómplices los comunarios de los dueños de la coca para que reaccionen así?”.
DELITOS Manzano añadió que la FELCC investigará de oficio los delitos de lesiones graves y gravísimas que los comunarios les causaron a los policías, hasta identificar a los autores y garantizar su procesamiento. Según el informe de David Manzano, los policías agredidos cumplían una misión del Plan de Operaciones y detectaron una vagoneta blanca con un cargamento importante de hoja de coca. “Son los ocupantes de esa vagoneta los que alertan a los pobladores diciendo que los policías estaban cometiendo abusos, cuando sólo estaban cumpliendo con su deber, al intentar secuestrar el vehículo con 50 sacos de coca son acorralados por los campesinos, bajo el pretexto de justicia comunitaria cuando esta justicia sólo se aplica al comunario del lugar cuando infringe una costumbre o norma y sus sanciones son disciplinarias, no implica muerte ni crímenes“, señaló.
Ninguno de los jefes policiales de la fuerza antidrogas y de la lucha contra el crimen pudo responder qué hacía un menor de edad en el operativo de interdicción al narcotráfico que el martes en la madrugada derivó en una emboscada y un intento de linchamiento a policías en la zona de Llave Grande, población de Vinto ubicada en la provincia de Quillacollo.
Fue el comandante Hernán Trujillo, quien ayer dio una explicación sobre el hecho. Según la autoridad, el sargento Antonio Zapana le comentó que su hijo llegó de la ciudad de La Paz y que no tenía dónde dejarlo, por lo que tuvo que llevarlo con él. “Dice que el muchacho estaba durmiendo en la camioneta y como salieron al operativo no lo pudo dejar”, sostuvo la autoridad.
El Fiscal del Distrito, Camilo?Medina, dijo que están a la espera de un informe de la Policía sobre lo ocurrido en la comunidad de Llave Grande, porque hasta ayer no había una denuncia concreta ante el Ministerio Público de parte de los agredidos y tampoco de los agresores.