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  • Diario Digital | martes, 25 de enero de 2022
  • Actualizado 19:50

Novio y exnovio de Celinda, asesinada con siete puñaladas, son sentenciados

Diego Claros y Mario Mamani recibieron 30 años de cárcel por el delito de feminicidio. Le quitaron la vida a una joven, de 21 años, que dejó un hijo, de cuatro años, huérfano.

Diego Claros y Mario Mamani, sentenciados a 30 años de cárcel por feminicidio. VOCES LIBRES
Diego Claros y Mario Mamani, sentenciados a 30 años de cárcel por feminicidio. VOCES LIBRES
Novio y exnovio de Celinda, asesinada con siete puñaladas, son sentenciados

A dos años del feminicidio de Celinda Terrazas Ch., el novio y el exnovio de la víctima fueron condenados a 30 años de presidio en el penal de El Abra, Cochabamba. La joven asesinada, con siete puñaladas en noviembre de 2019, dejó en la orfandad a un niño que hoy tiene cuatro años.

Marcelo Sánchez, abogado del Observatorio de Justicia de la Fundación Voces libres, informó que el juicio oral duró cinco días. En ese tiempo, el Tribunal de Sentencia No. 1 de Quillacollo valoró las pruebas testificales, periciales, documentales y oyó los alegatos de ambas partes declarando culpables del feminicidio de Celinda al novio Diego Claros Quiñones y al exnovio Mario Mamani Cutipa, padre del niño que quedó huérfano de madre, quien vivía cerca del domicilio de la víctima.

Celinda, de 21 años, fue asesinada con puñaladas a la altura del abdomen y tórax el 25 de noviembre, justo cuando se conmemoraba el Día Internacional de la No Violencia hacia las Mujeres, en la comunidad de Mosoj Rancho de El Paso, en Quillacollo.

Esa madrugada, Diego y Mario coincidieron en un local de la zona por seis amigos que tenían en común, del equipo de fútbol en el que jugaban. En sus declaraciones, ellos dijeron que estaban en distintos sitios y horas, pero testigos los vieron juntos cerca de la escena del crimen. Diego reconoció que llamó a Celinda para encontrarse con ella en la cancha de Mosoj Rancho, pero según él, ‘ella nunca llegó’. Sin embargo, las pruebas demuestran lo contrario.

Se presume que los dos hombres hablaron sobre Celinda. Mario, obsesionado con ella, habría asegurado que todavía se veían como pareja y se pusieron de acuerdo para acabar con la vida de la joven. Diego la llamó, ella acudió al punto de encuentro, pues la triangulación de los teléfonos los ubica a los tres en el mismo sitio, y allí la apuñalaron siete veces.

La hermana de Celinda contó que, en una anterior oportunidad, la joven le llamó para pedirle que le recoja de un vivero, de donde Mario, el papá de su hijo, no la dejaba salir. Fue por ella y Celinda le contó que su expareja había intentado quitarle la vida con un cuchillo porque ella se negaba a retomar la relación.

Celinda Terrazas era una joven madre con muchos sueños. Uno de ellos era ver crecer a su hijo que en ese entonces tenía dos años. Los hombres que le arrebataron la vida estaban detenidos preventivamente en la cárcel de San Pablo de Quillacollo, pero ahora los trasladarán al penal de El Abra para cumplir su condena.