EL CASO FUE REMITIDO AL MINISTERIO PÚBLICO
Otro micro H protagoniza accidente vial: conductor estaba ebrio y podría enfrentar suspensión de su licencia
Un microbús de la línea H, marca Dogde modelo 1978, estuvo involucrado anoche en un hecho de tránsito en la zona sur de Cochabamba. Según informó el director de Tránsito, David Herbas, la colisión del microbús con un vehículo particular no fue resultado de una falla mecánica, sino debido a que el conductor se encontraba bajo los efectos del alcohol.
Aunque el auto particular sufrió daños materiales de baja consideración, se reprocha el estado en el que el conductor del microbús se encontraba mientras conducía. Los resultados de la prueba de alcoholemia revelaron que tenía un nivel de alcohol en sangre de 1.8 g/l, por lo que el caso fue remitido al Ministerio Público y se espera la disposición fiscal para proceder con la suspensión de la licencia del conductor, así como para iniciar un proceso por conducción peligrosa, según información del director de Tránsito.
De acuerdo con el testimonio del conductor del vehículo afectado, en una entrevista con Unitel, él se encontraba estacionado y a punto de salir de su vehículo para comprar cena cuando el microbús rozó su automóvil, causando daños en el lateral. La víctima siguió al microbús y, al ponerse frente a él, se percató de que el conductor estaba bajo los efectos del alcohol e incluso reaccionó de manera agresiva.
En el micro no había pasajeros y se encontraron varias latas de cerveza en el área del conductor.
DATOS
Este último accidente se suma a una serie de cuatro hechos de tránsito en menos de un mes que involucran a micros, tres de ellos pertenecientes a la línea H. El primero de ellos ocurrió el jueves 22 de junio en la intersección de la avenida Petrolera y la calle Montero, cerca de la zona del Arco. En este trágico accidente, un microbús de la línea H colisionó con otros vehículos, resultando en la lamentable pérdida de cuatro vidas. Entre las víctimas se encontraban dos mujeres y dos hombres, todos adultos.
El 25 de junio, otro microbús de la misma línea sufrió una falla en el sistema de frenos, lo que provocó una colisión contra la malla perimetral de una iglesia en la zona de la Tamborada, al sur de la ciudad.
Además, el 5 de julio, un microbús de la línea K chocó contra el frente de una vivienda que también funcionaba como taller de motos en la avenida Panamericana. Afortunadamente, el propietario del taller salió ileso, pero se reportaron daños materiales significativos.
Estos incidentes han generado una creciente preocupación en la población y han puesto de manifiesto la necesidad de reforzar las medidas de seguridad vial y mejorar la calidad del transporte público en la ciudad.