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  • Diario Digital | jueves, 04 de junio de 2026
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Luisa, víctima fatal: claman justicia y hoy será su entierro

El ataúd con el cuerpo de Luisa fue llevado ayer hasta su puesto de venta de frutas, como un gesto de despedida. Hoy, su familia y vecinos le darán el último adiós en Villa Israel.
El féretro con el cuerpo de Luisa fue llevado hasta el puesto donde vendía frutas, el mismo lugar donde fue atacada./ DICO SOLÍS
El féretro con el cuerpo de Luisa fue llevado hasta el puesto donde vendía frutas, el mismo lugar donde fue atacada./ DICO SOLÍS
Luisa, víctima fatal: claman justicia y hoy será su entierro

La esquina de la avenida Heroínas y la calle Belzu se tiñó de duelo. Hasta allí llegó ayer el ataúd de Luisa Maraza, la vendedora de frutas que, el 3 de julio, fue atacada con un cuchillo por Douglas M.V., quien también hirió a otras seis personas. Ella es la única víctima fatal. Tenía 66 años y era conocida por todos en la zona. Su despedida reunió a vecinos, clientes y padres de familia del colegio cercano, todos unidos por un mismo reclamo: justicia. Hoy será enterrada en Villa Israel, al sur de Cochabamba.

El ataque ocurrió cerca de las 11:00 de la mañana. La escena fue insólita. Douglas M.V., de forma repentina, apareció empuñando un cuchillo y comenzó a agredir a quienes se cruzaban en su camino. En total, hirió a siete personas entre comerciantes, transeúntes y conductores que esperaban el cambio de semáforo. Cuatro hombres y tres mujeres resultaron heridos. Luisa Maraza fue una de las víctimas más graves. Por su delicado estado, fue ingresada primero a una clínica privada y luego trasladada al Hospital Viedma, donde, según el abogado de la familia, Adolfo Paniagua, el personal médico informó a los familiares que su condición era crítica y que no había mucho por hacer. Ante esa situación, decidieron retirarla. Murió la mañana del 6 de julio.

De Douglas M.V. se sabe que vivía en la misma zona y que solía vender pan casero en la puerta de su casa. Conocía a Luisa y también a otra de las víctimas: una mujer que vendía salchipapas en la misma cuadra. Su familia alegó que tendría problemas psiquiátricos, aunque en la audiencia cautelar del 5 de julio ese aspecto solo fue mencionado verbalmente, sin respaldo documental.

 En esa audiencia, el juez determinó su detención preventiva por cuatro meses en el penal de El Abra, donde permanece aislado, imputado preliminarmente por tentativa de homicidio. Sin embargo, tras la muerte de Luisa, el fiscal departamental de Cochabamba, Osvaldo Tejerina, informó ayer que la investigación se ampliará bajo el tipo penal de homicidio. No obstante, tanto el abogado de la familia, Adolfo Paniagua, como el representante de otras víctimas, Juan Carlos Salinas, consideran que el delito debería tipificarse como asesinato, lo que conllevaría una pena de 30 años de prisión sin derecho a indulto.

El caso sigue en proceso de investigación. Mientras tanto, la familia de Luisa, sumida en el dolor, encuentra apoyo en el clamor de justicia de vecinos y padres de familia que la veían cada día ofreciendo frutas cerca del colegio. Sus seres queridos informaron que hoy será su entierro en el Cementerio de Villa Israel.