Justicia de EEUU condena a Maximiliano Dávila a 25 años de prisión y 5 de libertad supervisada
Maximiliano Dávila Pérez, excoronel de policía y exjefe antidroga de Bolivia, fue condenado este jueves 19 de marzo a 25 años de presión por conspiración para exportar cocaína boliviana a Estados Unidos, informó el Departamento de Justicia de Washington.
“El Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y el Administrador de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance Cole, anunciaron hoy que MAXIMILIANO DÁVILA PÉREZ fue condenado a 25 años de prisión por su participación en una conspiración para importar cocaína y por un delito relacionado con armas de fuego”, informa el Departamento de Justicia.
En octubre de 2025, un jurado de Nueva York declaró culpable al exjefe antidroga de Bolivia, Maximiliano Dávila, quien fue extraditado a Estados Unidos por cargos de narcotráfico. El veredicto, leído este viernes, abarca dos delitos: importación de drogas hacia territorio estadounidense y posesión de armas con fines vinculados al narcotráfico. Y este jueves se hizo conoce la sentencia de 25 años de prisión y otros cinco años de libertad supervisada. Actualmente, el excoronel de Policía tiene 62 años.
Exdirector de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcótráfico, Davila Pérez, conocido como El Macho en filas policiales, fue extraditado a Estados Unidos desde Bolivia en diciembre de 2024. Fue declarado culpable el 23 de octubre de 2025, tras un juicio con jurado de una semana ante la jueza federal de distrito Denise L. Cote, quien impuso la sentencia el día de hoy.
“Maximiliano Dávila Pérez ejercía un poder extraordinario como principal funcionario antidrogas de Bolivia y decidió abusar de ese poder para apoyar precisamente a los narcotraficantes que había jurado investigar, todo con el fin de enviar grandes cantidades de cocaína a Nueva York”, declaró el Fiscal de Estados Unidos Jay Clayton.
El fiscal federal Damian Williams declaró que Dávila, como comandante de la FELCN, “intentó utilizar a agentes de la ley bolivianos para custodiar y transportar cargamentos de cocaína y participar en el envío de grandes cantidades de esta droga. Si bien esta conducta es abominable, lamentablemente no es sorprendente; más bien, este es el ejemplo más reciente de nuestro trabajo con la División de Operaciones Especiales de la DEA para erradicar este tip”
De acuerdo con los datos, entre febrero de 2019 y noviembre de 2019, mientras Dávila se desempeñaba como director de la FELCN, y en fecha posterior, explotó su cargo y sus poderosas conexiones políticas y dentro de las fuerzas del orden para facilitar el tráfico de cocaína a gran escala internacional.
Sus métodos incluyeron desviar a las fuerzas del orden de investigar a narcotraficantes favorecidos, así como proporcionar personal fuertemente armado de la FELCN como seguridad para cargamentos de cocaína que salían de aeropuertos bolivianos.
Dávila Pérez llevó a cabo estas acciones durante reuniones y llamadas con sus co-conspiradores, las cuales fueron grabadas por fuentes confidenciales de la DEA (CS), que también participaron entre aproximadamente 2019 y 2020.
Dichas reuniones y llamadas derivaron en la coordinación de una muestra de 10 kilogramos de cocaína, autorizada por DÁVILA PÉREZ, que fue entregada a las fuentes en Lima, Perú, en diciembre de 2019.
Según las investigaciones de la DEA, Dávila señaló que el día del envío de la carga de cocaína “realizaría un operativo en otro lugar y sacaría a todos’, es decir, garantizaría que ningún personal investigativo u operativo de la FELCN estuviera disponible para interferir con el plan.
El Fiscal Clayton elogió los destacados esfuerzos de la Unidad de Investigaciones Bilaterales de la División de Operaciones Especiales de la DEA, así como de la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Este caso está a cargo de la Unidad de Seguridad Nacional y Narcóticos Internacionales de la Fiscalía. Los fiscales federales adjuntos Matthew J.C. Hellman, David J. Robles y Chelsea L. Scism están a cargo del enjuiciamiento.