Crimen de Daniela, asesinada en la laguna: arranca el juicio oral; proceso marcha "en reserva"
El 2 agosto inició el juicio oral de este caso en el Tribunal de Niñez y Adolescencia N 3 de Cochabamba. El acusado es un menor de edad.
La noche del 5 de mayo de 2022, Laura Daniela Corrales (32) recibió 14 puñaladas en el pecho, abdomen y espalda, a manos de un adolescente con el que sostenía una relación sentimental. Su cuerpo fue hallado a orillas del sector sur de la laguna Alalay por lo que hoy su autor enfrenta el juicio oral, el cual inició el 2 agosto y ya avanza con la declaración de testigos, informó la Fundación Voces Libres, a través de un comunicado de prensa.
Laura Daniela residía en la ciudad de Santa Cruz, pero frecuentaba Cochabamba por trabajos temporales. Cuando ocurrió el hecho, su agresor huyó a la capital cruceña, donde la Policía lo capturó.
UNA VIDA DE VIOLENCIA
Al cumplir los 20 se enamoró y tuvo a su primer hijo, pero esa relación no duró y la pareja se separó. Tiempo después, conoció a un hombre que le prometió el mundo y con el que tuvo una niña hace cinco años. Con el tiempo, descubrió que era muy violento y ella se convirtió en el blanco de todos sus estallidos de ira, que duraban varios días.
Según su familia, ella había intentado separarse, pero él no se iba y las golpizas iban en aumento, por lo que aprovechaba sus viajes a Cochabamba, donde tenía una amiga, para evitar más agresiones.
Conoció a su verdugo a fines de febrero, cuando llevó a su hijo a una peluquería en Santa Cruz. Él le cortó el cabello al niño y le dijo a Laura que tenía más edad de la que en realidad tiene. Intercambiaron números de teléfono y mantuvieron una conversación porque guardaban algo en común: fumaban.
Un mes después, comenzaron una relación y viajaban juntos a Cochabamba, donde tomaron un lugar en alquiler. La decepción llegó pronto, pues el adolescente también tenía un carácter violento y la golpeaba. Su amiga dijo que en una ocasión la vio con huellas de golpes y la alojó en su casa por cuatro días.
EL ASESINATO
Una semana antes de ser asesinada, Laura le contó a su amiga que ya había terminado con la relación porque no estaba dispuesta soportar más violencia en su vida.
Siete días después, el adolescente la invitó a una última cena para entregarle unos cigarros que le había encargado. Laura pensó que el encuentro serviría también para cobrarle un dinero que le prestó, y aceptó.
Él la citó a las 20:00 del 5 de mayo, cenaron, fueron al Cristo y luego caminaron. "Ella le dijo que volvería a su departamento y discutieron por el dinero de la deuda, por los celos de él, hasta que el adolescente la atacó con un cuchillo, a orillas de la laguna Alalay", describió la abogada del Observatorio de Justicia de la Fundación Voces Libres, Mercedes Cortez.
LA ÚLTIMA VEZ
La amiga de Laura declaró que la última vez que la víctima le contestó sus mensajes fue el mismo 5 de mayo, a las 21:15. Solo le dijo que aún estaba ocupada. Tres horas después, la hallaron muerta. Su hijo mayor, que la esperaba el 6 de mayo para celebrar su cumpleaños número 12, recibió la dolorosa noticia ese mismo día y quedó devastado.
Sandra Yenni Barrientos, la madre de Laura, recordó que un policía la llamó para decirle que hallaron a su hija sin vida y ella le colgó la llamada porque no podía creer semejante tragedia.
Pidió la máxima condena para el adolescente que no tuvo piedad de Laura y de sus hijos, que la necesitan tanto. Sin embargo, de acuerdo a la ley, la máxima condena para un menor, es de seis años de encierro en un centro de infractores. Para Sandra, esa condena es absurda, pues el feminicida de su hija demostró que planificó el crimen al llevar un arma al encuentro.
Las investigaciones revelaron que el adolescente tuvo antecedentes de ira y violencia contra sus compañeros en el colegio, además de problemas por el consumo de drogas.
El juicio se lleva adelante en el Tribunal de Niñez y Adolescencia 3 de Cochabamba. Sin embargo, al tratarse de un menor de edad, tiene carácter de reserva.