Juez asesinado: investigación sigue y reserva podría ampliarse
Luego de poco más de una semana y media del asesinato del juez Wilber Marcial Cruz Arancibia, el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Cochabamba, Vanderley Flores, informó que aún restan actuados pendientes en este caso y que se reunirán con la Fiscalía para definir las próximas estrategias investigativas. Asimismo, no descartó que la reserva judicial de 10 días pueda ampliarse para evitar que se obstaculicen los avances.
El caso avanza bajo reserva y, por ahora, dos personas están imputadas. Remberto López H. y Elvis Villarroel C., señalados como presuntos “autores intelectuales”. Ambos ya cumplían detención preventiva – uno desde mayo de 2023 y el otro desde junio de 2024 – por casos vinculados a secuestros y extorsiones en el Trópico. Según las autoridades, son hermanos de líderes de bandas criminales; Nabor López, hermano de Remberto, y el sucesor Ariel Villarroel, hermano de Elvis.
De acuerdo con el abogado de la familia de la víctima, Jhon Rioja, los “autores materiales” ya fueron identificados y la Policía trabaja para ejecutar las órdenes y que respondan por el crimen. En el marco de esta investigación, se realizaron allanamientos en el municipio de Cochabamba y en Villa Tunari, en el Trópico.
La víctima tenía 38 años y era juez del Tribunal de Sentencia No. 1 de Villa Tunari, en el Trópico de Cochabamba. Hoy, su madre, su hijo, su pareja y sus tres hermanos sufren su ausencia tras un acto violento que le arrebató la vida. El viernes 7 de noviembre, el juez acompañó a su hijo de 17 años a un festival de danzas folclóricas, una actividad educativa. Salieron del lugar y se subieron a su vehículo; apenas habían recorrido un kilómetro, en la intersección de la calle Diego Almagro con la avenida D'Orbigni de Cochabamba, fueron alcanzados por dos hombres en una motocicleta.
Eran las 22:52 cuando una cámara de vigilancia registró la aparición de los atacantes. La motocicleta se acercó a la ventana del conductor.
El juez esperaba el cambio del semáforo cuando lo sorprendieron con tres disparos. El auto avanzó y luego retrocedió levemente; la moto giró en “U”, se detuvo junto a la ventana del copiloto por unos segundos y luego escapó, dejando una nota manuscrita: “Por no cumplir tu trabajo. Te lo advertí… igual Cristina. Pe…”. El hijo gritó, desesperado: “¡Auxilio, por favor, ayuda…Papá!”.
Los sindicados fueron enviados de manera preventiva a recintos penitenciarios por el asesinato del juez. A Remberto lo trasladaron de la cárcel de San Pablo de Quillacollo a Palmasola, en Santa Cruz; y a Elvis, de San Sebastián Varones a El Abra, mientras las investigaciones continúan. Ambos niegan su participación en el hecho y nombran a otras personas que, según ellos, estarían detrás del crimen.