Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 04 de diciembre de 2021
  • Actualizado 01:20

POLICÍA DA CINCO CONSEJOS PARA EVITAR SER VÍCTIMAS DE “ENGAÑOS”

Juan: ‘Me estafó $us 20 mil y me dio en anticrético bien que alquiló’

El denunciante firmó un contrato de anticresis de un departamento con una mujer que se hizo pasar por dueña, pero solo había rentado y el propietario fue a cobrar a fin de mes.

Fotografía ilustrativa de un anuncio de una propiedad en anticrético.    Archivo
Fotografía ilustrativa de un anuncio de una propiedad en anticrético. Archivo
Juan: ‘Me estafó $us 20 mil y me dio en anticrético bien que alquiló’

¿Cómo evitar ser víctima de estafa de anticréticos?, la Policía sugiere como paso principal acudir a la información rápida de Derechos Reales para cerciorarse del nombre del propietario y asegurarse de que el inmueble esté inscrito en esa instancia y que no tenga gravámenes.

Un anticrético se da cuando un propietario sede su casa o departamento a otra persona a cambio de una suma de dinero por un tiempo determinado, acordado entre ambas partes.

La Policía identificó que las estafas de anticréticos y el “cuento de las maletas” son las más recurrentes no solo en Cochabamba, sino en todo el país. Por ello, pide a la población considerar ciertos aspectos para evitar ser víctimas con pérdida de montos económicos que, en muchos casos, son los ahorros de varios años de trabajo.

Juan, nombre cambiado, contó que, junto con su esposa, entregó a una mujer 20 mil dólares por el anticrético de un departamento en un barrio de la zona norte de Cochabamba, hace unos tres meses. Desde entonces, solo tuvo problemas porque fue víctima de estafa; la que se presentó como propietaria los engañó entregándoles un inmueble que ella había tomado en alquiler un mes antes.

El verdadero dueño se presentó en el departamento, unas dos semanas después de que Juan y su esposa se habían instalado, con la intención de cobrar otro mes de alquiler, pero se sorprendió al encontrarlos a ellos y no a la mujer a la que había alquilado.

Ambas partes se mostraron confundidas por lo que estaba pasando. Después de dialogar supieron que aquella mujer tomó el inmueble en alquiler y luego lo dio en anticrético convirtiéndose en una estafadora y provocando conflictos, desesperación y angustia en la familia que entregó los 20 mil dólares, porque era dinero ahorrado para ese propósito debido a que no cuentan con un inmueble propio.

Juan le mostró al dueño los documentos que la estafadora les enseñó para que ellos confiaran en ella y le entregaran el dinero. Evidenciaron que la mujer fraguó papeles para dar el inmueble en anticrético. 

Ambos intentaron contactar a la mujer, pero obviamente el teléfono que estaba usando estaba fuera de servicio. El dueño del departamento no podía asumir la devolución de los 20 mil dólares y les ofreció un par de meses para que ellos busquen otro inmueble o que tomen el bien en alquiler.

Juan y su esposa tuvieron que mudarse a la casa de unos familiares de manera temporal, mientras denunciaban ante las autoridades policiales la estafa y resolver otras situaciones. El caso está en proceso de investigación, pero incluso describir a la mujer fue complicado porque con el uso de barbijo y lentes, por la pandemia del coronavirus, no vieron con detalle el rostro de la estafadora. Además, el nombre con el que se presentó no era su identidad real. 

La Policía alertó que muchos estafadores ofrecen anticréticos en montos relativamente bajos. Suelen pedir adelantos y citan a los interesados en distintos horarios para apropiarse del dinero y desaparecer dejando a múltiples víctimas. 

RECOMENDACIONES La Policía recomienda que el ciudadano que quiera optar por un anticrético acuda a Derecho Reales, en compañía del dueño de la casa puesto que si no tiene nada que esconder aceptará ir con el anticresista. Ahí, solicitarán un informe de la situación del bien inmueble. De esa manera, el interesado podrá conocer si la vivienda tiene hipotecas, gravámenes u otro tipo de problemas. 

Sugieren que el dinero se entregue al titular del domicilio, departamento u oficina y evitar “los intermediarios”. Además, es importante que no solo se redacte un documento privado entre las partes, es recomendable que ese papel esté notariado o, mejor aún, registrado en Derechos Reales. Esta última opción no es practicada porque se debe pagar un impuesto que generalmente ninguna de las partes quiere erogar.

Finalmente, se debe incluir en el documento la fecha, incluyendo la hora y el lugar, donde se hará la devolución del dinero cuando venza el plazo del anticrético.

Este último aspecto es importante debido a que se han dado casos donde algunos propietarios se han negado a devolver el dinero del anticrético en el tiempo acordado y eso genera conflictos entre las partes.

El presidente de la Organización de Inquilinos de Cochabamba, (OINCO), Aniceto Hinojosa, informó que recibieron dos casos de ese tipo el mes pasado y tuvieron que actuar como “conciliadores” para evitar mayores problemas.

OTROS TIPOS DE ESTAFAS La División Económicos y Financieros, dependiente de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), alertó que la estafa más frecuente es el “cuento de las maletas”, en Cochabamba. 

Explicó que la víctima recibe un mensaje al WhatsApp supuestamente de un familiar o amigo que está en el exterior que le indica que le retuvieron la maleta y le pide que haga un depósito de dinero para que recoja sus pertenencias. Suelen hacer depósitos que ascienden hasta en 1.000 bolivianos.

Otro tipo de estafa que han identificado es a través de anuncios en redes sociales donde ponen en adopción “perros de raza” argumentando viajes o mudanzas, entre otras circunstancias. Sin embargo, el estafador cuando es contactado pide al “futuro dueño” cierto monto de dinero para administrarle al animal un sedante o para adquisición de un canil y que así pueda llevárselo, pero desaparece después que realiza el depósito.

En algunos casos incluso les piden fotografías de su carnet de identidad para supuestamente conocer quién cuidará del animal. La Policía recomienda no brindar datos personales ni enviar fotos de cédulas u otros documentos personales.

Los delincuentes suelen usar esa información para habilitar líneas telefónicas y a través de ellas usar los números en WhatsApp, desde donde estafan con el “cuento de las maletas”, supuestos premios o entrega de bonos, entre otras modalidades.

Lastimosamente, aunque el titular de las líneas las dé de baja en las empresas telefónicas tras percatarse del uso de su identidad, los números de WhatsApp continúan vigentes y estafando gente. Por ello, tampoco pueden rastrear a los antisociales.