Hijos de madres víctimas de feminicidio sin terapia adecuada
Algunos menores presenciaron el asesinato de sus seres queridos a manos de sus parejas. En Bolivia y Cochabamba no se tiene el número preciso de los huérfanos.
Luana (nombre ficticio) es uno de los 70 hijos de mujeres víctimas de feminicidio en Bolivia.
Ella, al igual que sus hermanos, fuer derivada a un centro de acogida en Cochabamba, luego de que su tía paterna asegurara que no podía hacerse cargo de ellos.
Durante años fue testigo de los malos tratos que recibía su mamá por parte de su padre, las humillaciones y los golpes hasta llegar a la muerte del ser que más amaba. Luana, pese a estar en el hogar, se niega a hablar del hecho y llora todo el tiempo. Los profesionales que la ven aseguran que su recuperación será un proceso largo y lento.
Muchos de estos hijos, que tienen diversas edades, debieron ser derivados a centros de acogida porque sus familiares no quieren o no tienen los recursos económicos para encargarse de los “huérfanos” del feminicidio. Algunos de ellos, incluso, vieron morir a sus madres a manos de sus parejas y deben cargar con la escena en sus mentes.
Según el Código Niño, Niña y Adolescente, estos menores deben recibir una atención integral y multidisciplinaria, sin embargo, la realidad es otra.
La defensora del Pueblo, Nadia Cruz, observó que en varios de estos centros, si bien se trabajó en mejorar la infraestructura de los mismos, el equipo de profesionales no es idóneo y ni siquiera fue seleccionado por la hoja de vida, sino, por simple designación.
“Hay falta de personal adecuado en las casas de acogida, hay incumplimiento de la norma, del Código Niño, Niña y Adolescente que señala que debe existir el personal calificado e institucionalizado. El personal no entra por convocatoria, por lo tanto, no todos cuentan con las cualidades necesarias para brindar atención adecuada a este grupo vulnerable”, dijo Cruz. Al respecto, la directora de Género Generacional de Alcaldía de Cochabamba, Carolina Orias, reconoció que las terapias que reciben estos menores no es suficiente, pero aclaró que ello se debe al poco personal de los centros y a la alta carga horaria de los profesionales. “Un solo terapeuta debe hacer hasta 10 sesiones en una mañana, ello se traduce que no hay el tiempo suficiente de terapias a los hijos de las víctimas de feminicidio y tampoco la cantidad de sesiones que debería tener”, aclaró.
“Tenemos dos niños que vieron la muerte de sus madres y el trauma es muy fuerte y las condiciones de los hogares no es la adecuada”.
Orias mencionó que el trabajo con este grupo es muy delicado y complejo ya que son personas que de un momento al otro perdieron a sus madres, a sus familias y que incluso debieron dejar sus unidades educativas y su vida cotidiana para pasar a vivir con otros niños que son huérfanos. Aclaró que esta situación no solo se da en el municipio de Cercado, sino, en todos los municipios debido a que no existen los recursos económicos suficientes para la contratación de personal.
La secretaria Departamental de Desarrollo Humano Integral del Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges), Judith Romero, aclaró que ninguno de los 48 centros de acogida de menores es dependiente de esta institución departamental, pero que realizan el seguimiento de las mismos, incluyendo la contratación de personal.
“Ningún centro depende del Sedeges, pero nos pasan sus informes en los que nos aseguramos de que el personal contratado cumpla con los requisitos demandados, incluso damos talleres a los profesionales”, refirió asegurando que la defensora del pueblo no conoce la realidad de los hogares en Cochabamba.
Tanto Cruz como Romero no pudieron precisar la cantidad de hijos de víctimas de feminicidio en Cochabamba o el país, sin embargo, en el caso de Bolivia, Cruz estima que son más de 70.
Por su parte, Romero aclaró que se instruyó al personal de las casas de acogida que tienen menores víctimas de feminicidio para que realicen un diagnóstico y contabilizarlos. Los que viven en municipios alejados no están recibiendo terapias ya que no pueden ser trasladados a Cochabamba para sus tratamientos.
Por ello, el Sedeges tiene la intención de trasladar a los terapeutas a sus municipios para que reciban atención adecuada.
LLUVIA DE ÁNGELES La fundación Voces Libres es una de las instituciones que acoge a los hijos de víctimas de feminicidios.
En este hogar existen 51 menores, de los cuales, 12 perdieron a sus madres de la manera más cruel.
Luana es parte de estos menores que se encuentra en el hogar ubicado en Vinto.
La coordinadora de la fundación, Mercedes Cortez, explicó que los hijos de las víctimas de feminicidio son quienes cargan con todo el dolor y las consecuencias de la violencia de género. “Son vidas que han sido destrozadas cuando empezaban a tener sueños. No es fácil que salgan adelante después de experimentar esa doble pérdida, la de la madre asesinada y la del padre ausente que en muchos casos va a la cárcel o se quita la vida tras el crimen.
Por ello, para Voces Libres es importante invertir en la reconstrucción de estas vidas, en ayudarles a mirar el futuro, pese al pasado trágico, al trauma que vivieron. Verlos volver a sonreír, saber que vuelven a soñar, que están dispuestos a construir un proyecto de vida libre de violencia son nuestras metas”.
En este centro, trabajan 19 profesionales entre educadoras, una pedagoga, tías, instructor en carpintería, instructor en agricultura, una trabajadora social, una psicóloga, una responsable del Área Productiva, un responsable de la institución.
PROYECTO La Defensoría del Pueblo presentó ante la Asamblea Legislativa Plurinacional, en julio de este año, un proyecto de ley que propone que el Estado otorgue asistencia económica e integral a los niños cuyas madres fueron víctimas de feminicidios.
La propuesta define medidas de asistencia integral como la creación de un bono mensual para cada hija o hijo de la víctima equivalente al 20 % del salario mínimo nacional; un régimen de descuentos en los servicios de luz, agua y gas domiciliario y en las tarifas de transporte público interdepartamental; y un subsidio nutricional, a través de un paquete de alimentos distribuido mensualmente.
Sobre el tema, Cruz lamentó que no haya avances en el tratamiento de la propuesta por parte de las autoridades nacionales y que de manera extraoficial se conoce que tanto el Ministerio de Justicia como el de Economía están solicitando informes al respecto.
PROCESOS El martes 17 de diciembre, el Defensor del Pueblo proporcionó información acerca del número de procesos de guarda o tutela de menores hijos de víctimas de feminicidio en el país, siendo los siguientes: 42 en Santa Cruz, 30 en Potosí, 18 en La Paz, 12 en Chuquisaca, 9 en Cochabamba, aunque se sumó un caso de una niña de dos años, tras el feminicidio de Estefanía Jacome, 4 en Beni, 2 en Oruro, 1 en Tarija, Cobija no cuenta con registro.
Dentro de estos casos, muchos fueron iniciados en 2018 y otros son de esta gestión.
FEMINICIDIOS Hasta el 16 de diciembre, se reportaron 113 casos de feminicidio a nivel nacional, con un promedio de 10 delitos cometidos por mes.
Cochabamba ocupa el segundo lugar con los crímenes con 24 casos hasta la fecha. La mayoría de las víctimas comprendidas entre los 25 y 35 años, tenía hijos.
Los asesinos, por lo general, son las mismas parejas y padres de los menores. Hasta la fecha, cinco de los asesinos se encuentran prófugos, tres se suicidaron, dos con sentencia y 13 tienen detención preventiva en los diferentes recintos carcelarios del país.