Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 26 de junio de 2022
  • Actualizado 06:43

Uno de los presuntos "monstruos de Yapacaní" llegó a Chonchocoro; lo tienen aislado para cuidarlo

Miguel Ángel S., uno de los acusados de vejar sexualmente al niño de 10 años que contrajo VIH, estará separado, durante 15 días, del resto de los internos por su seguridad. 
Miguel Àngel S., uno de los supuestos violadores del niño de 10 años de Yapacaní. UNITEL
Miguel Àngel S., uno de los supuestos violadores del niño de 10 años de Yapacaní, entrando a Chonchocoro. UNITEL
Uno de los presuntos "monstruos de Yapacaní" llegó a Chonchocoro; lo tienen aislado para cuidarlo

Miguel Ángel S., uno de los cuatro acusados de abusar sexualmente de un niño de 10 años en el municipio de Yapacaní y provocarle un cuadro de salud crítico (el menor lucha por su vida en terapia intensiva y tiene VIH), ya está en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en La Paz.

Llegó anoche, luego de ser trasladado desde la cárcel cruceña de Palmasola, ante el descontento y el malestar de los reclusos.

El sujeto, uno de los supuestos "monstruos de Yapacaní", quien junto a otros tres agresores habría llevado adelante un hecho sin precedentes en contra de un infante durante dos años, se encuentra aislado del resto de los presos de Chonchocoro. Esto, ante la necesidad de cuidar su integridad física, de acuerdo con el dato compartido por Unitel, medio que cita al director general de Régimen Penitenciario, Juan Carlos Limpias.

"Lo que se ha previsto es que va a estar en un aislamiento temporal, no solamente por el tema COVID, sino también por su seguridad”, indicó Limpias.

De esta manera, el hombre se mantendrá aislado por 15 días. Luego, las autoridades del penal resolverán a qué sección del recinto sumarán al acusado de violación grupal.

EL HECHO ABERRANTE

El niño de 10 años reveló haber sido víctima de violación múltiple (reconoció a sus abusadores) presuntamente perpetrada por cuatro varones, que eran sus vecinos. Lo tuvieron sometido durante dos años, bajo amenazas, con armas de fuego y, para colmo, lo contagiaron con VIH.

Luego de que el caso se hiciera público, la población de Yapacaní se levantó, en un acto enardecido, y quiso linchar al ahora preso. Lo mantuvo desnudo, por dos horas, en la plaza principal, hasta que la Policía logró llevárselo y recluirlo.