Fiscalía de Cochabamba investiga cuatro denuncias por pederastia
La fiscal departamental de Cochabamba, Nuria Gonzáles, informó que investigan cuatro denuncias por pederastia.
“Una (causa) es de oficio y posteriormente se han sumado otras tres denuncias. En total, son cuatro. Las mismas se están desarrollando de la manera más ágil posible a través de los testimonios que se están recibiendo de testigos y eventualmente de víctimas. Todo esto es de manera reservada por razones de investigación estratégica, pero queremos decir que como Ministerio Público estamos dando el mensaje claro para que este tipo de hechos se investigue y no haya impunidad”, manifestó Gonzáles.
La autoridad destacó la importancia de esclarecer los hechos, sancionar a autores y generar mecanismos de reparación para las víctimas. La comisión de fiscales de la Fiscalía Especializada en Violencia de Género sigue los casos bajo reserva. La primera denuncia es contra autor o autores y encubridores. “Todavía no podemos dar precisión respecto a la identificación de algunos sospechosos”.
El fiscal general Juan Lanchipa informó hace unos cinco días que el Ministerio Público recibió ocho denuncias de casos de pederastia cometidas por sacerdotes en La Paz, Cochabamba, Tarija y Santa Cruz. Algunos de los sindicados ya fallecieron.
“Diario de un cura pederasta: 'Hice daño a demasiados'”. Así titula la investigación del diario El País de España que reveló el pasado 30 de abril como el sacerdote jesuita Alfonso Pedrajas Moreno (España 1943 – Bolivia 2009), conocido como el padre Pica, abusó de muchos niños en Bolivia ante el conocimiento de varios clérigos bolivianos y españoles. El reportaje fue elaborado a partir de las memorias que dejó Pica y de testimonios de cinco de las víctimas de los abusos; la mayoría del colegio Juan XXIII de Cochabamba.
La publicación generó conmoción. La población exige justicia. Pedrajas escribió un diario de 383 páginas que permite recorrer su vida de 1960 a 2008. En ese legajo confiesa haber agredido sexualmente de al menos 85 niños y adolescentes, principalmente menores de edad que estudiaban en un prestigioso establecimiento de Cochabamba durante los años 70 y 80, y que la orden, a través de algunos personeros que se convirtieron en sus confidentes, encubrió los delitos ocultando sus oscuros secretos.
En medio de los numerosos casos de pederastia en el colegio Juan XXIII, conocidos a raíz de la investigación de El País, una nueva víctima relató que los abusos sexuales también tomaban a niñas como víctimas y señala a otros sacerdotes como autores. La Publicación revela que dos compañeros de Pedrajas cometían los crímenes. Se trata de Francesc Peris, apodado “Chesco”, y Carlos Villamil, conocido como “Vicu”.
Siguen saliendo casos a la luz. Desde el Gobierno plantean la conformación de una “Comisión de la Verdad” para investigar casos de pederastia y sancionar a los responsables.