Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 27 de junio de 2022
  • Actualizado 00:00

Feminicidio de Jhenny: su esposo Sergio es culpable y pasará 30 años en prisión

La víctima, madre de dos niños, fue asesinada con 13 puñaladas en un cuarto alquilado de Quillacollo. Su familia no encuentra consuelo, pero está conforme con la sentencia. 

Velan el cuerpo de Jhenny V., victimada a puñaladas por su esposo. RICARDO CRUZ
Velan el cuerpo de Jhenny V., victimada a puñaladas por su esposo. RICARDO CRUZ
Feminicidio de Jhenny: su esposo Sergio es culpable y pasará 30 años en prisión

Por el feminicidio de Jhenny V.L., joven de 20 años asesinada con 13 puñaladas la madrugada del 17 de mayo en la zona de Ironcollo, Quillacollo, Sergio Erick Huallpa Quispe fue declarado ayer culpable y pasará los próximos 30 años en la cárcel de El Abra, Cochabamba.

“Solo pido que se cumpla la sentencia. Nada me devolverá a mi hija, pero este hombre debe estar en la cárcel los 30 años. Destrozó mi familia y mis nietos están preguntando por su mamá porque nunca se separaban de ella”, lamentó Atilia L., progenitora de Jhenny, a tiempo de mencionar que se hará cargo de la crianza de los dos niños (de 3 y 5 años) que quedaron huérfanos de madre. 

Rosaura V., hermana de la víctima, dijo que Huallpa Quispe, padre de sus dos sobrinos, no mostró ni siquiera arrepentimiento. “No he visto que (el autor) haya derramado una lágrima, pero estoy conforme con la sentencia y solo espero que sea trasladado a la cárcel y no salga de ahí”.

La víctima estaba decidida a divorciarse y ya no estaba viviendo con su esposo Sergio Erick Huallpa, de 29 años, desde hace unas dos semanas. Sufrió violencia física y psicológica desde que se casó hace casi seis años. Ella tenía 15 años y su pareja ya había cumplido 23. Rosaura V. dijo que el ahora sentenciado se aprovechó de la “ignorancia” de su madre y le hizo firmar unos papeles que autorizaba el matrimonio. Ese caso pudo tipificarse como estupro porque Jhenny era una adolescente. 

VIOLENTO CRIMEN

Jhenny fue asesinada con 13 puñaladas que le asestó su esposo Sergio Erick, quien confesó haber acabado con la vida de la madre de sus dos hijos y, por ese delito, fue condenado a la pena máxima. Su hija mayor, de cinco años, se encuentra afectada emocionalmente porque fue “testigo” del feminicidio de su madre. Ella y su hermanito estaban en la habitación alquilada cuando ocurrió el violento crimen.

La víctima decidió darle fin a su matrimonio porque su esposo era celoso y agresivo. Dos semanas antes de su muerte, Jhenny sufrió golpes en el rostro y daños en la nariz y, desde entonces, ya no estaba viviendo con Sergio Erick. La joven le contó a su madre que llegó a un acuerdo con el padre de sus hijos y que él había abandonado la habitación que alquilaban en Ironcollo.

La mujer, junto a sus hijos, se quedó a dormir desde el fin de semana en la vivienda de su madre, pero volvió a su cuarto la tarde del lunes. Su esposo llegó al inmueble en una bicicleta y le provocó varias heridas, entre ellas una de 25 centímetros en el cuello, con un cuchillo de cocina. Cerca de las 03:00 de la madrugada, el dueño de la casa escuchó dos gritos de auxilio y, de inmediato, salió de su habitación. Sergio Erick salió de la pieza e intentó darse a la fuga, pero el propietario lo golpeó con un palo y lo encerró en el cuarto donde se registró el feminicidio hasta que la Policía se constituyó en el domicilio.

Jhenny tenía una broasteria y mantenía sola a sus hijos. Según los familiares de la víctima, Sergio Erick, de ocupación chapero, no asumía una paternidad responsable.