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  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
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A SIETE DÍAS DEL ACCIDENTE

Familias destrozadas y sobrevivientes con cuentas médicas: la tragedia de Morochata

Un bus que partió de Quillacollo rumbo a la región Andina se embarrancó el 27 de octubre, dejando hijos sin padres, viudos y familias heridas. El conductor no tenía licencia, y el vehículo circulaba sin SOAT ni ITV.
Bus se embarrancó el 27 de octubre en el tramo Quillacollo – Morochata, dejando luto y dolor en varias familias.  / RRSS
Bus se embarrancó el 27 de octubre en el tramo Quillacollo – Morochata, dejando luto y dolor en varias familias. / RRSS
Familias destrozadas y sobrevivientes con cuentas médicas: la tragedia de Morochata

Morochata, Cochabamba. El 27 de octubre, un accidente dejó 17 muertos y más de 30 heridos, pero las cifras no alcanzan a mostrar el dolor: familias destrozadas, hijos que quedan sin padres, viudos y viudas enfrentando la pérdida, y sobrevivientes que luchan con cuentas médicas que superan sus ingresos.

“¡Agárrense, agárrense! ¡No hay frenos!”, cuenta Evo Mérida que escuchó del joven al volante segundos antes de que el bus cayera al barranco. “No había nada que hacer”, dice mientras recuerda cómo se sujetó con fuerza e intentó proteger a los suyos. En el vehículo iban más de 45 pasajeros; nueve de ellos eran de su familia: su esposa embarazada, sus padres, su abuela, su tío y sus hermanos. La tragedia le arrebató a un ser querido.

Las cuentas médicas superan las posibilidades de todos, por eso apelan a la solidaridad de la población. Quienes quieran ayudar pueden comunicarse al 68507431. Su esposa fue sometida a una cesárea de emergencia y su bebé nació prematuro, pero está fuera de peligro; para ellos, es un “milagro”. El resto de los sobrevivientes enfrenta situaciones similares: dolencias, cirugías pendientes y la preocupación constante por los gastos médicos.

Juan López vive una pesadilla. Él no iba en el bus, pero su esposa y sus hijos de 11 y 6 años sí. El accidente le arrebató a Rebeca Mamani, de 26 años, madre de sus niños, velada junto a su prima, una niña de 12 años que también viajaba. Ahora lucha por garantizar la estabilidad de sus hijos, enfrentando una cirugía cotizada en más de 30 mil bolivianos, fuera de su alcance.

El bus salió de Quillacollo rumbo a la región Andina de Cochabamba. El accidente ocurrió en la comunidad de Corata, en Morochata, cuando el vehículo cayó por un barranco. Sucedió cerca de las 09:00, y los primeros heridos llegaron a Quillacollo alrededor del mediodía. Los trasladaron a distintos centros hospitalarios: las clínicas Álvarez y Santa Rita, así como los hospitales Viedma y Benigno Sánchez.

En Vinto, familiares despidieron a Rebeca Mamani y a su prima de 12 años, víctimas del accidente en Morochata. /  MARCO SANABRIA-ATB
En Vinto, familiares despidieron a Rebeca Mamani y a su prima de 12 años, víctimas del accidente en Morochata. / MARCO SANABRIA-ATB

SIN LICENCIA, SOAT NI ITV El conductor del bus, un joven de 23 años y sobreviviente del accidente, no tenía licencia de conducir. Era el chofer. Manejaba un vehículo sin Seguro Obligatorio Contra Accidentes de Tránsito (SOAT) ni Inspección Técnica Vehicular (ITV) desde hace al menos ocho años.

El vehículo circulaba plagado de irregularidades, sin que nadie lo detectara. El director nacional de Tránsito, Omar Zegada, explicó que la placa corresponde a un camión, no a un bus, por lo que se presume que fue adaptada para ofrecer transporte interprovincial. Sin embargo, señaló que se asignaron peritos para determinar si el vehículo “era originalmente un camión y sufrió cambios estructurales”.

También destacó la edad del conductor: con 23 años, no estaba autorizado para manejar ese tipo de vehículo. Además, las investigaciones y testimonios de pasajeros indican que circulaba a alta velocidad y que la unidad superaba su capacidad; algunos usuarios incluso viajaban en el pasillo.

Hace unos días, el conductor fue presentado ante un juez cautelar, quien le dictó medidas sustitutivas a la detención preventiva: detención domiciliaria, una fianza de 25 mil bolivianos y presentación semanal para firmar por homicidio y lesiones graves y gravísimas en accidente de tránsito.

LLAMADO SOLIDARIO El alcalde de Morochata, Ramiro Mamani, acompañado de dirigentes, pidió a la población solidarizarse con las víctimas del accidente, muchas de ellas del municipio y otras de Independencia. Lamentó el estado de las vías, señalando que su provincia ha sido olvidada por el Gobierno, y apeló a la ciudadanía para apoyar a los afectados. Se habilitó una cuenta en el Banco Unión (1-0000028793889), ya que algunos pacientes acumulan deudas médicas de más de 50 mil bolivianos en muy poco tiempo.

Mamani lamentó que la región Andina haya sido “olvidada” por las autoridades de Gobierno, con carreteras en mal estado.

Otro accidente ocurrió el domingo 26 de octubre en Tacopaya. Alrededor de las 15:20, a la altura del kilómetro 110, un minibús se embarrancó en una curva mientras circulaba de sur a norte. El hecho dejó una persona fallecida – una joven de 26 años – y 10 heridos.

“OLVIDO” Recordó que en 2021 un accidente dejó 25 muertos y calculó que en los últimos cuatro años más de 40 personas han perdido la vida en la ruta Vinto – Sacambaya, una vía alternativa entre Cochabamba y La Paz.

“Hay tramos críticos: curvas cerradas, pendientes peligrosas. Cada año pedimos mantenimiento, pero en lugar de aumentar el presupuesto, lo reducen”, denunció, señalando que la responsabilidad corresponde a la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).

Ahora, las familias de los heridos peregrinan entre hospitales y oficinas para cubrir los gastos médicos. El alcalde recordó que la mayoría son personas de bajos recursos, agricultores que apenas subsisten con lo que cultivan. Muchos familiares dejaron sus comunidades para acompañar a los suyos en la ciudad, y cada día fuera de casa suma nuevos gastos: comida, pasajes, alojamiento. Entre el dolor y la deuda, esperan ayuda y justicia, mientras intentan reconstruir lo poco que quedó después de la tragedia.