La Policía de Tiquipaya tendrá que investigar cómo fue a parar el raticida a la comida de seis miembros de la familia Alaca Cala en su casa de Tiquipaya. La madre está en terapia

Una familia fue envenenada y está internada en el Viedma



Cuatro adultos, una adolescente y un niño de 6 años de la familia Alaca Cala tuvieron que ser internados de emergencia en el hospital Viedma, luego de haber sido víctimas de un envenenamiento la noche del martes 1 de mayo.

De acuerdo al testimonio del padre de familia Constantino Alaca Ignacio (59), el martes llegó a su casa de Tiquipaya antes de las 20.00 y se sentó a comer junto a su esposa y sus tres hijas y su nieto.

Su hija de 35 años, Shirley, había cocinado arroz, papa y carne. Todos comieron, aunque Constantino admitió que él apenas probó unos bocados porque no tenía hambre. A los minutos de compartir la cena, las náuseas, los vómitos y el dolor abdominal se hicieron generales y fueron trasladados hasta el hospital Viedma.

El toxicólogo Freddy Numbela, que ya está jubilado y brinda sus servicios gratuitamente en el centro hospitalario, atendió a la familia, les suministró un antídoto y los sometió a un lavado gástrico.

“La madre de familia todavía está en Terapia Intensiva y los demás están internados en salas comunes, pero todos están estables y creemos que van a salir adelante. Todos fueron envenenados con carbamatos, es decir raticida” informó Numbela. Constantino Alaca fue víctima de un envenenamiento leve, sus hijas Shirley (35), Gladys (22), Alondra (16) y su nieto de 6 años, sufrieron un envenenamiento moderado y la madre Basilia, uno más severo.

Si bien la mujer que cocinó fue Shirley, su padre descarta que ella haya tenido intención de matarse, matar a su hijito o a su familia. La Policía cree que existe una tercera persona involucrada, que pudo mezclar los ingredientes de la comida con el veneno. El caso es investigado.