Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 01 de julio de 2022
  • Actualizado 16:53

Expolicía sentenciado por el feminicidio de Betsabé es trasladado a Chonchocoro

Adán Mina Boris acabó con la vida de su enamorada en agosto de 2020, en Cochabamba. Nivia Coca, de Mujeres de Fuego, dijo que el condenado “gozaba de privilegios” y estaba buscando su traslado a Sucre.

El expolicía Adan Boris Mina fue aprehendido en agosto de 2020. DICO SOLÍS
El expolicía Adan Boris Mina fue aprehendido en agosto de 2020. DICO SOLÍS
Expolicía sentenciado por el feminicidio de Betsabé es trasladado a Chonchocoro

Adán Boris Mina Alanes, expolicía sentenciado por el feminicidio de Betsabé Alacia, fue trasladado al penal de Chonchocoro de La Paz. El reo, condenado el 23 de agosto de 2020 a 30 años de presidio, cumplía pena en la cárcel de El Abra de Cochabamba.

Nivia Coca, presidenta de Mujeres de Fuego, señaló que Mina estaba solicitando su traslado a la cárcel de Sucre alegando que su familia se encontraría en esa ciudad, pero un Juzgado de Sentencia Penal, que recibió denuncias respecto a que el expolicía “gozaba de privilegios”, aceptó que sea llevado a la cárcel de máxima seguridad de Bolivia.

“El feminicidio de nuestra Betsabé conmocionó a todo el mundo. No es posible que un reo que tiene sentencia ejecutoriada de 30 años goce de privilegios porque sea expolicía (...). Hicimos la denuncia con pruebas y Mina Alanes, quien decía que ya estaba por salir, fue trasladado hace una semana a Chonchocoro y esperamos que sea vigilado y no salga de prisión por ningún motivo porque estamos hablando de una persona peligrosa”, manifestó Coca.

¿QUÉ PASÓ CON BETSABÉ?

La joven, de 24 años, salió el 11 de agosto de 2020 de su vivienda para encontrarse con el entonces teniente Adán Boris Mina. No volvió más a su hogar y su familia, tras reportar su desaparición, salió a buscarla y pegó afiches en casi todas las calles de Quillacollo, municipio donde vivían, con la intención de dar con su paradero.

El 18 de agosto, casi una semana después de la desaparición de Betsabé, vecinos encontraron restos humanos en la zona de Maica Chica y finalmente se confirmó, con estudios, que pertenecían a la joven. También hallaron una cadena con un crucifijo que era del exteniente, entonces enamorado de la víctima.

Mina pretendía huir a Brasil, pero le faltó recursos económicos y antes de que pudiera conseguirlo fue aprehendido el 22 de agosto en un alojamiento de Montero, Santa Cruz. El hombre admitió el crimen, se sometió a procedimiento abreviado y recibió 30 años de presidio, sin derecho a indulto. Asimismo, lo procesaron en la vía disciplinaria, considerando que en 2018 había intentado matar a su expareja, y fue dado de baja.