Esperan reporte médico para definir si Jhasmani es trasladado a la cárcel
El “abogado del diablo” no ve prudente que lo envíen a San Sebastián hasta que se recupere de la cirugía que le hicieron para salvarle la pierna porque si su salud se agrava habría ‘responsables’.
La Sala Penal Tercera determinó este miércoles revocar la detención domiciliaria de Jhasmani T., conocido como el “abogado del diablo” en el “caso mecánico”, es decir, que el imputado continuará con detención preventiva, aunque adelantó que pedirá nuevamente una audiencia de cesación donde fortalecerá su fundamentación para que su situación cambie y le otorguen medidas sustitutivas. Su traslado al penal de San Sebastián dependerá de los informes médicos.
Sobre esa resolución, la víctima Juan Antonio Cuéllar manifestó que está conforme, pero sostuvo que no “vive tranquilo” y que debe cuidar de su esposa e hijas. “Estoy inseguro, (Jhasmani T.) presenta papeles donde se compromete a garantizar mi vida, pero cómo puedo confiar en ese hombre que ha hecho varias cosas desde la cárcel”.
Asimismo, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo del Carpio se pronunció respecto al dictamen del presidente de la Sala Penal Tercera. “Lo bueno se aplaude y lo malo se critica. Por ello, pondero el trabajo realizado por la justicia que declararon procedente la apelación a la detención domiciliaria del señor Jhasmani T., es decir, el juez rechazó su detención domiciliaria”, publicó en su cuenta de Facebook.
PROCESO
El juicio oral por el “caso mecánico”, donde está acusado Jhasmani T. y otras personas, comenzó el 16 de noviembre de este año. Entre los avances, está que los testigos ya declararon ante los jueces. Recientemente, el Ministerio Público ha introducido la prueba documental y el “abogado del diablo” hizo uso de la palabra en la audiencia el martes planteando la exclusión de varios documentos presentados como elementos probatorios.
El juicio oral se reanudó ayer a las 14:00 porque en horas de la mañana se desarrolló la audiencia de apelación de la medida cautelar. Este recurso se planteó porque el Tribunal de Sentencia No. 2 de Quillacollo emitió un auto el 8 de diciembre que favorecía a Jhasmani T. con detención domiciliaria con un custodio. También le ordenaron tramitar su arraigo, pagar una fianza de 80 mil bolivianos y tenía prohibido acercarse a la víctima.
Esa resolución del Tribunal fue apelada por el Ministerio Público y el Servicio Plurinacional de Asistencia a la Víctima (Sepdavi) porque ambas partes consideran que no se valoraron las pruebas y que existía riesgo para el mecánico. En ese sentido, las representantes de esas instituciones fundamentaron ayer su petición de revocatoria ante el presidente de la Sala Penal Tercera.
Entre las observaciones que realizaron estuvo que el Tribunal de Sentencia No. 2 de Quillacollo, compuesta por tres autoridades, no estaba completo y que una jueza no fue convocada a esa audiencia de cesación de la detención preventiva. También dijeron que, en su criterio, los jueces realizaron una valoración subjetiva de la pericia psicológica de la víctima puesto que su versión “es creíble y no hay simulación”.
Jhasmani T. a su turno apuntó cuatro aspectos de esa pericia psicológica que, en su criterio, fueron valorados por el Tribunal de Quillacollo para dictar su detención domiciliaria. Señaló que la víctima, según ese informe, tiene rasgos de personalidad vagamente moralista, una capacidad intelectual normal con conductas infantiles y que simularía y, exageraría respecto a su estado anímico. Por eso, se habría recomendado que se haga otras pruebas.
Finalmente, el presidente de la Sala Penal Tercera revocó la detención domiciliaria del “abogado del diablo”, quien antes de la resolución indicó que ya había tramitado su arraigo y que en dos días depositaría la fianza.
El “caso mecánico” inició a denuncia de Juan Antonio Cuéllar, quien manifestó que fue golpeado, torturado y secuestrado el 16 de marzo de 2018. Ese día, fue trasladado hasta una oficina donde lo obligaron a firmar documentos en los que admitía la devolución de 20 mil dólares por un anticrético, pero no recibió ni un dólar.
Al respecto, Jhasmani T. dice que vio al mecánico ingresar a su propiedad el 14 de marzo de 2018, cuando él estaba de salida y que no presenció la firma de la devolución del dinero. Wilder G., quien se identificaba como abogado, habría estado atendiendo el caso de los propietarios del inmueble dado en anticrético.
Sin embargo, Cuéllar sostiene que todo ocurrió el día 16 y que el documento que le hicieron firmar tenía fecha anterior porque fue “planeado”.
ENTRE LA CÁRCEL Y EL HOSPITAL
Jhasmani T. señaló que debe guardar reposo y que continuará en el hospital Viedma, desde donde ha estado cumpliendo su ‘detención preventiva’ desde hace varios meses. Le practicaron una cirugía hace unos dos meses para salvarle la pierna y ha evolucionado favorablemente, según informes médicos.
Para la parte denunciante, el “abogado del diablo” debería cumplir su detención preventiva en el penal de San Sebastián. Al respecto, Jhasmani dijo que con informes médicos se debe valorar su estado porque requiere cuidados que probablemente no se pueda dar en un centro penitenciario. “No sería prudente ni viable y generaría responsabilidades en las autoridades (que ordenen su traslado al penal)”.
Las autoridades están a la espera de los informes médicos para definir si es o no trasladado a la cárcel.