"Que Dios la ayude": la joven está intubada, su niña se repone y ambas requieren sangre
Anabel Fernández, mamá de Erika, la mujer que tiene el 90% de su cuerpo quemado, deposita su fe en Dios y le pide a Él que vele por su hija. Por otro lado, los donadores pueden dirigirse al Banco de Sangre de Referencia Cochabamba, ubicado en la calle Aurelio Meleán N 487.
Intubada y con pronóstico reservado. Así se encuentra Erika, la joven madre que tiene el 90% del cuerpo quemado y que hoy lucha por sobrevivir en el Hospital Viedma. En medio de lágrimas y el desconsuelo, su madre, Anabel Fernández, pide a la población donadores de sangre para la joven y su pequeña hija, quien resultó con el 30% quemado puedan recuperarse.
“Necesitan bastante sangre. Por favor, ayúdenme”, exclamó la madre de la mujer y abuela de la bebé, tras indicar que la pequeña hija de Erika “gracias a Dios está bien, está recuperándose”.
La familia requiere las pomadas Biafine y Certofix Trío para tratar la piel de ambas, además de pañales y toallas húmedas. Las personas pueden brindar su colaboración contactándose con Anabel Fernández al número 77477875.
DONADORES DE SANGRE
Entre tanto, los donadores pueden dirigirse al Banco de Sangre de Referencia Cochabamba, ubicado en la calle Aurelio Meleán N 487, y donar el liquido vital a nombre de Ángela Isabel Rosas Alvarado (hija) y Erika Amalia Alvarado Fernández (madre).
Desde el Banco de Sangre informaron que las solicitudes ya fueron entregadas. Los donadores solo tienen que portar su carnet de identidad, explicar que la donación es para ambas y tener entre 18 y 65 años.
Por ahora, ellas precisan 10 unidades de sangre, de 450 mil cada una. Estiman que, quizás, necesiten mayor cantidad.
“El estado de mi hija todavía es reservado. Está yendo adelante, me dice el doctor, pero está delicada y sigue necesitando medicamentos. Ahora requiere sangre, le están haciendo limpieza”, expresó la preocupada mamá sobre la situación de Erika.
En medio de este panorama, la señora se confiesa “destruida”, pero con las esperanzas puestas en Dios para superar este trágico momento. “No saben cómo me siento yo, destruida. Nunca pensé que iba a pasar esto. Espero que Dios me ayude, que le ayude a mi hija, a mi nieta. Que se recuperen”, expresó.
UNA TRAGEDIA
El 17 de agosto, Erika y su concubino discutieron en su cuarto alquilado en el municipio de Tiquipaya. De acuerdo con testigos, el hombre comenzó a golpearla, tras lo cual ella habría amenazado con prenderse fuego.
Fue después de esta escena que un testigo observó a Erika envuelta en llamas. Todavía se desconocen las circunstancias en las que su hija, la cual se encontraba en los brazos de su padre, se quemó.