Despiden al coronel Soliz y la Policía baraja varias hipótesis
El asesinato del teniente coronel Juan Javier Soliz Cáceres sigue sin esclarecerse. La Policía trabaja con dos hipótesis y desarrolla una tercera. Testimonios de soldados de guardia apuntan a un hombre delgado, alto y vestido de negro que huyó del cuartel a través de unos cañaverales.
El crimen ocurrió el viernes alrededor de las 23:30 dentro del Regimiento de Satinadores de Selva 12 Cnl. Francisco Manchego, en Montero, Santa Cruz. El teniente coronel Soliz regresaba en motocicleta a su vivienda militar, tras participar en una reunión virtual con el comandante general del Ejército y otros jefes militares. Los disparos alertaron al personal del cuartel, y según testimonios de los soldados de guardia, un hombre huyó del lugar.
Solíz comandaba el regimiento conocido como 'Rangers' y murió por un disparo en la cabeza, con entrada por la nuca y salida frontal, en la puerta de su vivienda. Ayer lo despidieron en Cochabamba, en el Cementerio Concordia de Tiquipaya.
LAS HIPÓTESIS
La Policía investiga el asesinato bajo dos hipótesis: un posible “ajuste de cuentas personal o un conflicto de carácter sentimental”. Así lo informó el viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, en una entrevista con BTV. Hasta el momento, no existen indicios que apunten a un intento de robo u otro móvil.
Para la autoridad, el asesino —o los asesinos— contaba con “información privilegiada”. Sabía que la víctima no se encontraba en su vivienda y esperó el momento para atacarlo por la espalda. También conocía que no había cámaras de vigilancia y que el lugar presentaba fallas de seguridad, pese a tratarse de un cuartel. No existía un muro ni una valla perimetral; solo una tranca permitía el ingreso, lo que facilitaba el acceso a cualquier persona. Tampoco se descarta que el autor haya recibido apoyo logístico.
El ministro de Gobierno, Roberto Ríos, informó que incluso trabajan en una tercera hipótesis, aunque por estrategia no reveló detalles. No obstante, señaló que aumentaron el personal asignado a la investigación para esclarecer el crimen lo más rápido posible, siguiendo instrucciones del presidente Luis Arce.
LOS AVANCES
Agregó que tomaron declaraciones testimoniales y secuestraron equipos, como el celular y la tablet del militar. Además, realizan pericias, incluida una de absorción atómica, para determinar si alguno de los cuatro militares armados que estaban en el cuartel disparó su arma.
La Fiscalía señaló que el arma usada para acabar con la vida de Solíz fue de grueso calibre y que siguen tomando declaraciones, incluso a camaradas de otros cuarteles y con vínculos en gestiones anteriores. También secuestraron cuadernos de altas y bajas, así como otros documentos, para avanzar en el caso.
