Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 15 de agosto de 2022
  • Actualizado 14:35

La última foto antes de ser asesinado: policía logró tomar imagen; ello ayudó a identificar a 19

La fotografía muestra a jóvenes que se encuentran cerca de varios teryx. Esto pasó el 21 de junio, cuando sucedió el ya conocido triple asesinato en Porongo.
La foto tomada por uno de los policías acribillados en Porongo antes de perecer.
La foto tomada por uno de los policías acribillados en Porongo antes de perecer.
La última foto antes de ser asesinado: policía logró tomar imagen; ello ayudó a identificar a 19

Uno de los policías que fue ejecutado junto a otros dos uniformados en Porongo, la tarde del 21 de junio, tomó una fotografía antes de su muerte. La imagen  muestra a jóvenes que se encuentran cerca de varios teryx, los mismos fueron identificados y son 19.

“Esa fotografía (…) ha sido sacada por uno de los funcionarios policiales, minutos antes de ser victimado, y corresponde exactamente al lugar de los hechos. Esa fotografía está delante porque yo he ido al lugar, he hecho la verificación personalmente. Está delante del lugar donde la patrulla (en la que estaban los policías) se planta”, aseveró Erick Holguín, comandante departamental de Santa Cruz a Unitel.

Indicó, además, que después, uno de los teryx hizo rondas a fin de intimidar a los efectivos. “Sabemos que ha sido (Misael) Nallar quien ha realizado esa acción”.

Holguín añadió que, según un testigo, había filmaciones del hecho, pero la Policía solo tuvo acceso a las fotografías. El celular en el que se encontraron las imágenes fue sometido a un trabajo técnico y se espera encontrar el material, explicó el comandante.

Dicha fotografía ayudó a identificar a 19 personas que serán citadas, Una mayoría ya brindó su declaración informativa.

EL CRIMEN

Según el comandante general de la Policía, Jhonny Aguilera, los sargentos estaban patrullando la zona cuando se percataron de que un grupo de personas conducía teryx y cuadratracks bajo efectos del alcohol, por lo que se aproximaron para exigirles que dejaran de realizar esas maniobras riesgosas, pero fueron apedreados. De acuerdo con las huellas de los motorizados en el lugar, establecieron que los efectivos fueron emboscados y, esa situación, provocó que la camioneta policial quedara atrapada en la arena. Para defenderse, los uniformados hicieron uso de gas pimienta. 

El grupo se alejó del lugar, mientras los policías, con dificultades para comunicarse por la cobertura telefónica, reportaban lo ocurrido y pedían auxilio mecánico. La ayuda llegó y sacaron el vehículo de la arena, pero cuando pretendían retornar a su unidad fueron interceptados por sus verdugos. Dos o tres hombres, con chalecos verdes y armados, descendieron de una movilidad. 

Los asesinos, entre ellos dos colombianos, obligaron a los policías y al voluntario del GACIP a bajar de la camioneta policial. Los obligaron a arrodillarse y a colocar sus manos en el suelo, mientras ellos se pusieron detrás y una “ráfaga de disparos”, con armas largas calibre 7.62 y 5.56, acabaron con sus vidas.