Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 03 de julio de 2022
  • Actualizado 00:25

Denuncian corrupción: a 3 meses del crimen de Valeria, feminicida fue recién llevado a Chonchocoro

La familia de la víctima tuvo que acudir a la activista María Galindo para increpar a funcionarios de Régimen Penitenciario para efectivizar el traslado de José Luis Almanza Frontanilla. Además indicó que el policía investigador asignado les "mintió", indicando que ya había sido trasladado y "nunca avanzó" en su trabajo.
 
Una imagen de la audiencia de medidas cautelares de José Luis, expareja de Valeria. RICARDO CRUZ
Una imagen de la audiencia de medidas cautelares de José Luis, expareja de Valeria. RICARDO CRUZ
Denuncian corrupción: a 3 meses del crimen de Valeria, feminicida fue recién llevado a Chonchocoro

Después de más de tres meses de la cruel muerte de Valeria M., víctima de feminicidio por parte de su expareja y padre de su pequeño hijo de cuatro años, el feminicida José Luis Almanza Frontanilla fue trasladado a la cárcel de Chonchocoro recién este martes, a pesar de que la orden fue emitida a inicios de abril, según denunció la familia de la fallecida.

La familia de Valeria, específicamente el hermano, prima y tía, acudieron muy desesperados a la ayuda de la activista y líder de Mujeres Creando, María Galindo, para increpar a funcionarios de Régimen Penitenciario y efectivizar, en tiempo récord, el traslado del acusado desde el penal De San Pedro a Chonchocoro.

En uno de los radiodocumentales más polémicos realizado por Galindo, y transmitido por Radio Deseo, ella junto a la familia de Valeria se hicieron presentes en oficinas de Régimen Penitenciario para tener una audiencia con el director de esta repartición, Juan Carlos Limpias.

En primera instancia, atribuyeron la demora en el traslado de Almanza a un error procedimental en la documentación, pero ante la insistencia redactaron otra resolución en tan solo unos minutos, se dirigieron hasta San Pedro y ejecutaron el traslado del hombre al penal de máxima seguridad.

Sin embargo, el problema va más allá, pues el hermano de Valeria denunció con la activista que el policía investigador asignado al caso, Sergio Quispe Palabra, no provendría de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) sino más bien sería un efectivo de la Fuerza Especial de Lucha Contra el crimen (FELCC), punto que resulta alarmante para la familia respecto a la tipificación del delito por la muerte violenta de Valeria.

Además, las denuncias señalan que Quispe estaría cobrando a la familia dinero incluso para su transporte y otros, siendo que este ya percibe un salario por cumplir sus funciones por parte del Estado.

Incluso, los procedimientos investigativos no tuvieron ningún avance, después de dos meses de que Almanza fuera presentado como el feminicida de Valeria por el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, pues celulares, computadoras y otros elementos no fueron confiscados para las pesquisas.

Además, el investigador Quispe le habría mentido a la familia asegurando que el feminicida ya había sido trasladado a Chonchocoro, hecho que era difícil de comprobar para los familiares, pues ellos residen en la ciudad de Cochabamba. Este martes viajaron hasta La Paz clamando ayuda.

Galindo se trasladó finalmente hasta oficinas policiales buscando dar con el investigador para pedir informes sobre las irregularidades denunciadas por la familia. Sin embargo, al momento de llegar hasta una de las oficinas de direcciónl la puerta fue inmediatamente cerrada. No brindaron respuesta alguna.

CASO VALERIA
El 1 de abril, José Luis Almanza Frontanilla fue presentado como el autor la muerte de Valeria M. En ese entonces, el hombre tenía detención preventiva en el penal de San Pedro y desde el Ministerio de Gobierno se anunció que se solicitaría 30 años de cárcel sin derecho a indulto, pena que no fue efectivizada hasta la fecha.

La víctima, de 28 años, fue encontrada sin vida la noche del jueves 31 de marzo en la zona Los Rosales de la ciudad de La Paz, luego de haberse encontrado como desaparecida desde el 4 de marzo. Ella murió estrangulada el 11 de marzo en manos de Almanza, quien luego procedió a utilizar una cinta para envolverla e introducir el cadáver en un tanque de agua, informó Del Castillo.  

El acusado habría cometido el crimen en un inmueble alquilado y posteriormente trasladó el cuerpo a otra vivienda, cubriéndolo con cartones, un armazón metálico, entre otros, para aparentar que era una lavadora.

"No queremos que este tipo de acciones se repita en el futuro y, por tanto, llamamos a toda la población que en caso de conocer hechos de violencia doméstica o en contra de mujeres, niñas o niños, acuda ante las instancias correspondientes que es la Policía", instó Del Castillo en ese entonces.

Valeria dejó a Pedrito, un niño de cuatro años, en la orfandad. Juntos fueron a La Paz para celebrar el cumpleaños del pequeño junto a su padre -su expareja-, pero la mujer ya no volvió más. Estuvo reportada como desaparecida por casi un mes y el hombre aseguraba que ella se había ido a trabajar a Chile, dejando a su hijo en su poder.

La madre de Valeria también falleció en las últimas semanas a causa del cáncer que la afectaba, enfermedad que Valeria ayudaba a enfrentar colaborando con sus quimioterapias.